IGR: 0410. Versión: 2. Rima: á-a. Hemistiquios 36.
Corralín [El Bao] (parr. Sisterna, ay. Ibias, p.j. Cangas de Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España)
En Valladolid la rica, junto a los caños del agua,
esa tal tenía una hija, Teresina se llamaba.
Su padre, que ha de ser monja; su madre, que ha `e ser casada.
Estándole poniendo el velo, mañanita de Santa Ana,
vino por allí un mal moro y la llevó cautivada.
El moro que la llevó en siete llaves la encierra.
Vase el moro, viene el moro, la niña llorando estaba.
¿Tú por qué lloras, mi vida, tú por qué lloras, mi alma?.
Lloro porque estoy aquí, en este cuarto encerrada;
yo no puedo ver quién viene, ni quién por las calles anda.
Sube arriba, la mi vida, sube arriba, la mi alma;
ya verás un cristianillo que el Avemaría rezaba.
¿De dónde es el cristianillo, de qué pueblo o qué muralla?.
De Valladolid la rica, junto a los caños del agua.
Y sube, el cristianillo, y abrazarás a tu hermana.
En medio de la escalera con el mal moro encontrara.
Por Dios te pido, buen moro, tengo de ir a ver mi hermana.
Sube arriba, el cristianillo, que yo no lo contorbara.
Nuestra Señora me valga, la bendita Soberana.