La Virgen y el ciego v36

IGR: 0226. Versión: 36. Rima: é. Hemistiquios 28.

Bogotá (Cundinamarca, Colombia)

Camina la Virgen Santa,    camina para Belén.
Y en la mitad del camino    pide el niño de beber.
Le dice la Virgen Santa:    No bebas agua, mi bien,
que esas aguas corren turbias    y no son para beber.
Caminan para adelante    y encuentran un naranjal.
El dueño de las naranjas    es un ciego que no ve.
Le dice la Virgen Santa:    Ciego, que nada no ve,
dale una naranja al niño,    para que apague la sed.
Responde el ciego y le dice:    Córtalas, que hay menester.
Mientras más cortaba el niño,    más volvía a florecer.
Le dice la Virgen Santa:    Que Dios te lo pague bien,
con la bendición del Niño,    ¡abre los ojos y ve!
A gritos decía el ciego:    ¿Quién me hizo esta merced?
Sin duda sería María,    que pasa para Belén.

Bibliografía:
Recitada por María Lucía Jiménez R. (13a). Recogida por Gisela Beutler, 1961. (Colec.: Beutler, G.). Publicada en Beutler 1977 [1978], nº 42, p. 313.