La Virgen y el ciego v33

IGR: 0226. Versión: 33. Rima: é. Hemistiquios 40.

Popayán (Cauca, Colombia)

Camina la Virgen pura    del Egipto para Belén,
en la burrica mansa,    que le compró San José.
Lleva el niño entre sus brazos    y el Santo camina bien.
En el medio del camino    el niño tenía sed.
No pidas agua, mi niño,    no pidas agua, mi bien;
que los ríos vienen turbios    y no se pueden beber.
Más arriba, en aquel alto,    hay un rico naranjal;
que el hombre, que lo cuida,    es un hombre que no ve.
¡Por Dios pido, buen viejo,    que así Dios te deje ver,
que me des una naranja,    que mi niño tiene sed!
Entre usted, señora, y coja,    lo puede embellecer.
La Virgen como prudente    se cogió tan solo tres.
Una se la dio a su niño,    otra se la dio a José,
otra se quedó en la mano,    para la Virgen no ve.
El niño, como era niño,    no se sabe de coger.
Por una que coja el niño,    cien vuelven a florecer.
Camina la Virgen pura    y el viejo comienza a ver.
¿Quién ha sido esta señora,    que me ha hecho tanto bien,
que me ha dado luz en los ojos    y en el corazón también?
Era la Virgen María,    que ha venido a Belén.

Otros datos:
Nota: Aprendido de una prima.

Bibliografía:
Recitada por Gloria Mosquera (11a). Recogida por Gisela Beutler, 1961. (Colec.: Beutler, G.). Publicada en Beutler 1977 [1978], nº 39, p. 312. Reeditada en Díaz Roig 1990a, nº__, 12.1, p. 259-260.