IGR: 0164. Versión: 5. Rima: í-a. Hemistiquios 40.
Tetuán (Marruecos)
A cazar iba el caballero, a cazar como solía,
los perros le iban cazando y el barco perdido había
y en mitad de aquel monte a una niña encontraría.
Con el clandor de sus ojos todo el monte alumbraría;
la mata de sus cabellos todo el monte cubriría.
¡Ay, válgame Dios del cielo! ¿qué son estas maravillas?
¿si son ángeles del cielo o persona de la villa?
Persona soy, caballero, como vos, fui yo nacida
y estas fadas me fadaron en aldas de una mi tía:
que me quede siete años, siete años y más un día
y hoy se cumplen los siete años y mañana al mediodía.
Por su vida, el caballero, lleveisme por compañía:
o lleveisme por mujer, o lleveisme por amiga,
o lleveisme por esclava, sirveré toda mi vida.
Madre vieja tengo en casa, su consejo tomaría.
Por mujer, la mi señora, por mujer, la más querida.
Y a la vuelta de aquel roble no encontró roble ni niña;
se la llevó un caballero, el conde que más valía.
¿Qué merece el caballero por hacer tal cortesía?
que le amarren pies y manos y le arrastren por la vía.