La bastarda y el segador v10

IGR: 0161. Versión: 10. Rima: á-a. Hemistiquios 47.

Vega de los Viejos (ay. Cabrillanes, p.j. León, ant. Murias de Paredes, comc. Babia, León, España)

El emperador de Roma    tien`a una hija bastarda,
que la quiere meter monja    n`el convento `e Santa Clara.
Aunque él la quie(re) meter monja,    ella quiere ser casada.
Ya que tú casada seas,    con un marqués te casarás.
Tengo odio a los marqueses    y a la gente de gran fama.
Fue po(r) un corredor alante    a asomarse a una ventana,
y vio a tres segadores    segando en una cebada;
ella se enamoró    del que más pajas cortaba.
¿Quieres tú, gran segador,    quieres segar mi senara?
ni la tengo en tierra cuesta    ni la tengo en tierra llana,
la tengo en un valle oscuro    en los corrientes del agua.
Esa senara, señora,    no está para mí segarla,
que es pa(ra) condes y marqueses,    para gente de gran fama.
Para ti es, gran segador    cuando tú quieras segarla,
porque mi padre me tiene    los sesos hechos en agua.
Las proclamas se corrieron,    con el segador se casa.
Los otros segadores    de aquella boda se admiraban,
de ver que la hija de un rey    con un segador se casa;
pero ella era feliz    porque de él se enamorara,
y como con el gran amor    el dinero no vale nada,
«adiós», le dijeron todos    y en el palacio le dejaban.
Él decía adiós a todos    
con la mayor alegría    casado con tan bella dama,
y, además de ser tan bella,    de él estaba encantada.

Otros datos:
Nota: Versión retocada y continuada con un final no tradicional.

Bibliografía:
Recitada por Consuelo Vega Fernández (20a). Recogida por Manuel Manrique de Lara, 1908 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: Manrique de Lara, M.). Publicada en TOL I 1991, p. 271.