IGR: 0140. Versión: 48. Rima: á-a. Hemistiquios 30.
Arcos de la Frontera (ay. Arcos de la Frontera, p.j. Arcos de la Frontera, Cádiz, España)
El rey moro tenía un hijo que Tarquino se llamaba,
dijo que quería ser novio de su propia hermana;
viendo que no podía ser, cayó malito en la cama
con unas calenturitas que le traspasan el alma.
Su padre ha subido a verlo un domingo de mañana:
¿Qué tienes, hijo Tarquino, qué tienes, hijo del alma?
Tengo unas calenturitas que me traspasan el alma.
¿Quieres que te mate un ave de esas que vuelan por casa?.
Sí padre mío, que quiero que me lo traiga mi hermana.
Como era en el verano subió en enagüitas blancas.
Hermano mío, Tarquino, hermano mío del alma,
toma esta taza de caldo que el rey padre te la manda.
La cogió por el cabello, la tiró sobre la cama,
con una cintita verde los ojitos le vendaba,
con una cintita blanca la boquita le tapaba.