IGR: 0113. Versión: 49. Rima: é-a. Hemistiquios 60.
Cubillas de los Oteros (ay. Cubillas de los Oteros, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. Oteros del Rey, León, España)
Estando yo a mi ventana bordando paños de seda,
vi venir un caballero por el alto de una sierra.
Atrevíme y preguntéle si venía de la guerra.
De la guerra sí, señora, ¿pues si tiene usté algo en ella,
algún primo, algún hermano o parientes que le duelga?
No tengo primo ni hermano, ni parientes que me duelgan,
sólo tengo a mi marido, siete años que anda ya en ella,
no me ha escribido una carta ni aun, por decir, una letra.
¿Qué señas lleva el galán, el galán qué señas lleva?
Él es alto como un pino, majo como las estrellas,
el caballo lleva blanco, la silla dorada en seda.
El caballero, señora, muerto queda ya en la guerra,
con los pies queda en el agua y la cabeza en la arena.
¡Ay de mí, la morenita, viudita y en tierra ajena!,
¿quién me vestirá de grana, quién me calzará de seda?,
¿los mis niños pequeñitos quién me los pondrá a la escuela,
y la mi niña Bernarda, quién la pondrá a costurera?
Los tus niños y los míos yo me los pondré a la escuela,
y la tu niña y la mía yo la pondré a costurera.
¡Va con Dios, el caballero, malas nuevas por ti v[eng]an!
El otro día de mañana caminan para la iglesia,
ya cargaditas de luto, la hija lleva la ofrenda;
En el medio del camino su esposo se apareciera.
¿Quién te ha dicho, mi mujer, quién te ha dado tales nuevas?
Ayer tarde un caballero ¡malas nuevas por él vengan!
Calla, calla, mi mujer, que el caballero yo era,
si tú hubieras ido conmigo, te cortara la cabeza.
Mal has hecho, mi marido, tratarme de esa manera,
siendo como las mujeres son como el viento que vuela,
como la copa de vidrio, caendo al suelo se estrella.