La Condesita v238

IGR: 0110. Versión: 238. Rima: á. Hemistiquios 46.

Villamiel (ay. Villamiel, p.j. Coria, ant. Hoyos, Cáceres, España)

Guerras, comunican, guerras,    España con Portugal
y el señor don conde Flores    a la guerra se nos va.
Y le dice a la condesa:    
Si a los siete años no vengo,    ya te podrás casar.
Pasaron los siete años    se puso a pelegrinar.
Vio venir un pajecico    con dos mulas a bañar:
¿Cúyas son esas mulitas?,    no me niegues la verdad.
Son del señor conde Flores,    que mañana se va a casar.
Se fue detrás de las mulas    cuando en un balcón está
el señor don conde Flores    con la que se va a casar.
Dame una limosna, conde,    siquiera por caridad.
Y el ha tirado un ochavo    [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
¡Poca limosna das conde    pa la que solías dar!
¿De qué tierra es la romera,    de qué villa o qué ciudad?
De la ciudad el conde Flores,    si usted le ha oído nombrar.
¿Conocerás la condesa,    muchos recados le das.
Esos recados, gran conde,    tú mismo los puedes dar.
Bajando por la escalera    luego se la fue a abrazar.
Malas mañas tienes, conde,    tarde te se olvidará,
que en viendo una buena moza,    luego la vas a abrazar.
Que me bese, que me abrace,    a ti nada se te da,
porque éste es mi maridito    y conmigo se irá.
Las vacas que tengas muertas,    vivas te las pondrá;
los besos que te haya dado,    con ellos te quedarás.

Bibliografía:
Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1910. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 174-175, nº V.183.