La Condesita v178

IGR: 0110. Versión: 178. Rima: á. Hemistiquios 60.

Labastida (ay. Labastida, p.j. Vitoria, ant. Laguardia, Álava, España)

Un rey tenía una hija    la tiene de por casar,
desposada con don Bardos    que se fue y no volvió más.
Si a los siete años no vengo,    ya te puedes ya casar.
Los siete años ya se cumplen,    don Bardos no viene ya;
el rey la dice a su hija    ¿con quién te quieres casar?
Con don Bardos, padre mío,    que yo me le ir a buscar.
Quíteme el vestido e seda,    póngamelo de sayal;
vístame de peregrina,    que yo me le ir a buscar.
En medio del caminito    a unos pajes ha encontrao:
¿De quién son esos caballos    que ustedes traen a pasear?
De don Bardos son, señora,    que mañana va a casar.
¿Y dónde está ese don Bardos    en que palacito está?
En el palacio más alto    en el que relumbra más.
Siete vueltas dio al palacio,    no le ha podido encontrar;
otro día de mañana    con don Bardos vino a estar:
Haga usted una limosna,    por Dios y por caridad,
Echa mano a su bolsillo    y un ochavito la da.
Por Dios, por Dios, caballero,    ¡qué poca es la caridad!
Por Dios, por Dios, peregrina,    ¡qué mala es de contentar!
En casa del rey mi padre,    reales de a ocho suelen dar.
Por Dios, por Dios, peregrina,    ¿de qué tierra o qué ciudad?
De Burgos, ciudad muy linda,    de Burgos, linda ciudad.
Siete anillos que me diste,    que me diste de señal,
que trajiste de provincia    bien encarnados están.
Esto que ha oído don Bardos    desmayado cayó atrás.
La otra, que lo está escuchando,    la dispone de matar:
¡Quieto, quieto, todo el mundo,    a mi esposa no hacer mal.
Carguen coches, carguen mulas,    donde no cogían más.
¡Abra las puertas, mi padre,    ábralas de par en par!,
que si con honra he salido,    con más honra vuelvo a entrar.

Bibliografía:
Recitada por Nieves Galin (15a). Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 4 (1970), pp. 119-120, nº V.123.