IGR: 0083. Versión: 5. Rima: ó. Hemistiquios 39.
Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España)
Se enamoró de Teresita desde que la bautizó.
Un día está cosiendo ha pasao el cura traidor.
Buenas tardes, Teresita. Buenas tardes, buen señor.
¿Si quieres venir conmigo? Y a casa se la llevó.
La ha agarrado de la mano, la ha llevao a su habitación
y la ha encerrao en la habitación más oscura que halló.
Un día va a decir misa,
oyó una voz del cielo:
«Detente, cura, detente, detente, cura traidor,
tú no puedes decir misa ni recibir al Señor».
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La ha echado mano a la frente fría se la encontró.
Vecinas y más vecinas,
hay un cadáver en casa sin saber cómo ni no.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Esa es poca penitencia pa la que merezco yo.
Si esa es poca penitencia, mayor se la daré yo:
que recoja usted los cantos desde Sevilla a Aragón.
Esa es poca penitencia pa la que merezco yo.
Si esa es poca penitencia, mayor se la daré yo:
cuando esté un horno ardiendo se meta en el primer ardor.
(Se mete en el horno y baja un ángel del cielo y dice:)
«Detente, cura, detente, detente, cura traidor,
que ya puedes decir misa y recibir al Señor».