Cura sacrílego v5

IGR: 0083. Versión: 5. Rima: ó. Hemistiquios 39.

Muñopedro (ay. Muñopedro, p.j. Segovia, ant. Santa María de Nieva, Segovia, España)

Se enamoró de Teresita    desde que la bautizó.
Un día está cosiendo    ha pasao el cura traidor.
Buenas tardes, Teresita.    Buenas tardes, buen señor.
¿Si quieres venir conmigo?    Y a casa se la llevó.
La ha agarrado de la mano,    la ha llevao a su habitación
y la ha encerrao en la habitación    más oscura que halló.
Un día va a decir misa,    
oyó una voz del cielo:    
«Detente, cura, detente,    detente, cura traidor,
tú no puedes decir misa    ni recibir al Señor».
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La ha echado mano a la frente    fría se la encontró.
Vecinas y más vecinas,    
hay un cadáver en casa    sin saber cómo ni no.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Esa es poca penitencia    pa la que merezco yo.
Si esa es poca penitencia,    mayor se la daré yo:
que recoja usted los cantos    desde Sevilla a Aragón.
Esa es poca penitencia    pa la que merezco yo.
Si esa es poca penitencia,    mayor se la daré yo:
cuando esté un horno ardiendo    se meta en el primer ardor.
(Se mete en el horno y baja un ángel del cielo y dice:)    
«Detente, cura, detente,    detente, cura traidor,
que ya puedes decir misa    y recibir al Señor».

Bibliografía:
Recitada por Marina Rubio (60a) y otras vecinas. Recogida por Vanda Anastácio, Raquel Calvo, Beatriz Mariscal, Francisco Mendoza Díaz-Maroto y Javier Ormazábal, 1982. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 5.3-7.1/B-14). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.