IGR: 0080. Versión: 55. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 63.
Sisterna (parr. Santa María de Sisterna, ay. Ibias, p.j. Cangas del Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España)
A cazar iba el don Pedro, a cazar como solía,
los perros iban cansados, la caza no le venía,
se arrimara al pie de una fuente fría.
Albízaras ten`s, mi hijo, un hijo varón tenías.
Ese hijo, la mi madre, sin padre se criaría.
¡No digas eso, mi hijo, qui él buen padre tenía!
Traigo la muerte comigo haciéndome compañía,
no lo diga a Doñana hasta un año y un día.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
¿dónde fue el mió don Carlos que él a verme no venía?
Tu don Carlos, Doñana, fuói a unas bodas a Sevilla,
no viene hasta un año y un día.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
mis cuartos `taban barridos, mi Dios ¿quién los mancharía?
Fue la gente, Doñana, que ella a verte venía.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
las paridas n` esta tierra ¿de qué tiempo van a la misa?
Las que traigan una hembra van dentro de quince días,
las que traen un varón dientro de un año y un día.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
la gente a mí mucho me amira.
Doñana, como eres guapa, la gente muy bien les parecías.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
yo para ir a la misa ¿qué ropas llevaría?
Doñana, como eres blanca, la negra bien te taría.
`Tando el mióu don Pedro vivo, ¿yo voy ir de luto a la misa?
Quitando ropas de cada día,
poniéndolas de seda pa ir a la misa.
Dígamelo, la mi suegra, dígamelo, suegra mía,
¿de quién era aquella tumba que el corazón me partía.
¡Aquella tumba, Doñana, de las cosas que más querías!
Las campanas del paraiso de par en par se tañían,
por el alma de Doñana que pa los cielos subía.