IGR: 0079+0020. Versión: 5. Rima: í-a. Hemistiquios 62.
Velilla del Río Carrión (ay. Velilla del Río Carrión, ant. Velilla de Guardo:, p.j. Cervera de Pisuerga, ant. Saldaña, Palencia, España)
San Francisco el pisador, que en Sevilla estás jugando,
cartas y requisitorios por el aire van volando.
Y buscarle un confesor que declare su pecado.
Maté a mi padre y mi madre y a dos pequeños hermanos,
y a una hermana que tenía de edad de catorce años;
con ella tuve tres hijos, de ella gocé siete años.
No te absuelvo, penitente, que son muchos tus pecados.
Absuélvame, padre mío, que no he empezado a contarlo;
también entré en una iglesia y robé el cáliz sagrado,
y le di de puñaladas a aquel Señor soberano;
las cenizas que se hicieron a un río las he tirado,
y la corriente del agua las llevó por otro lado.
Tres penitencias te impongo, escoge la que más quieras:
si quieres meterte a un horno, paja yo te la pondría.
Yo a un horno no me voy, que más que eso merecía.
Si quieres volverte cera pabilo yo te pondría.
Señor, cera no me vuelvo, que más que eso merecía.
¿Si quieres irte a una cueva con una serpiente viva?
Yo a una cueva sí me voy con una serpiente viva.
Allí te has de estar siete años menos la noche y un día.
Yel bueno del confesor me iba a ver todos ios días:
¿Qué tal te va, penitente, con tu mala compañía?
Considere, padre mío, que tal ir bien me podría.
Le come de medio abajo y también del medio arriba,
y al comerle las entrañas el penitente moría.
Las campanas de aquel pueblo ellas solas se ceñían.