Delgadina v27

IGR: 0075. Versión: 27. Rima: á-a. Hemistiquios 74.

Villasimpliz (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España)

Un rey tenía tres hijas,    la cosa que más amaba;
una se llama Doñina    y la otra doña Ana,
la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
Un día, estando comiendo,    su padre la reparaba:
Delgadina, Delgadina,    tú has de ser mi enamorada.
No lo querrá Dios del cielo,    ni la Virgen Soberana
del padre que me engendró    he de ser su enamorada.
El ya la metió en un cuarto    donde la gente no entraba;
allí la tuvo siete años    en sin darle un vaso de agua.
De los siete pa los ocho    a un balcón se asomaba,
y ve a la su madrecita    en sillas de oro sentada.
Madre, por ser mi madre,    me darás un vaso de agua,
que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
Quítate, Delgadina,    quítate de esa ventana,
que hace unos siete años    que me traes muy mal casada.
Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a una ventana,
y ve las sus hermanitas    bordando la seda blanca.
Hermanas, por ser hermanas,    me daréis un vaso de agua,
que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
Que te la dea el rey mi padre,    que en altos palacios estaba.
Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a otra ventana,
y ve a los sus hermanitos    todos jugando a la barra.
Hermanos, por ser hermanos,    me daréis un vaso de agua,
que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada.
Que te la dea el rey mi padre,    que en altos palacios estaba.
Da la vuelta a otro balcón    y se asoma a otra ventana,
y llegó a ver a su padre    que en altos palacios estaba.
Padre, por ser mi padre,    me darás un vaso de agua,
que me fino, que me fino,    que ya casi soy finada,
que dentro de media hora    he de ser su enamorada.
Criados, los mis criados,    iros todos por agua,
el primero que viniese    el palacio se ganara,
y el último que viniese    con la vida le pagara.
A los pies de Delgadina    mana una fuente muy clara;
en la cama de Delgadina    la Virgen le hace la mortaja.
La cama de Delgadina    de ángeles arrodeada,
y la cama de su padre    de diablos arrodeada.

Bibliografía:
Recitada por Lucinda González (unos 18a). Recogida por Josefina Sela, 1919. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, pp. 90-91.