IGR: 0052. Versión: 3. Rima: á-a. Hemistiquios 68.
Tetuán (Marruecos)
¿Cuáles son las dos hermanas que son del amor trocadas?
La una se llama Xerifa, la otra Fátima se llama.
Xerifa, como es discreta, a Fátima preguntara:
Fátima, la hermana mía, pareces de amor trocada;
¿dónde tienes tus colores, los que a ti nunca te faltan?
Solíamos ser hermanas como dos cuerpos y un alma.
Ahora que me preguntas lo que yo nunca negara,
asómate a esa ventana y apárate a esa yanela,
verás a Manuto Rais, con su gentileza y gala;
más es el brillo que deja que el donaire que llevaba.
Xarifa, como es discreta, asomóse a la ventana;
en la calle de Antequera Xarifa fue cautivada.
Estaba doña Xarifa un lunes por la mañana
gozando del viento fresco y viendo correr el agua,
miró a morito y a moro tañer y volar el ámbar,
miró a morito a caballo, su cuerpo en sangre bañado.
Tomara tinta y papel y al punto escribió una carta:
«¿Qué me sirve ser hermosa y de mi rey enamorada?
En estas necesidades tú me tienes cautivada».
Con una dama en secreto el billete le mandara.
El Cidi tomó el billete, la alegría no cesaba;
el Cidi abrió el billete, el suspiro le ahogaba.
¿Dónde está mi algaxaría, dónde está mi rica algaxa?
Si está viva o está muerta o te tienen cautivada;
si te cautivaron moros te meterán por esclava;
si te cautivaron cristianos te me robarán tu fama.
Levántate, mi alcaide moro, levántate de mañana.
Partiera para Antequera, el rescate de mi dama,
te regaré los caminos de axófar y piedras finas,
y saldré yo a recibirla legua y media de Granada.
Ellos en estas palabras, el Cidi por ahí pasara.
De tus amores, el Cidi, tirárame de esta ventana.
Si te tiras, mi vida, te recibo en mis palmas.
Otro día en la mañana las ricas bodas se armaran.