IGR: 0051. Versión: 1. Rima: í-a. Hemistiquios 52.
España
Abenámar, Abenámar, moro de la morería,
¿qué castillos son aquellos? ¡altos son y relucian!
El Alhambra era, señor. y la otra es la mezquita;
los otros los Alixares labrados a maravilla.
El moro que los labró cien doblas ganaba al día.
La otra era Granada, Granada la noblecida
de los muchos caballeros, y de la gran ballestería.
Allí habla el rey don Juan, bien oiréis lo que diría:
Granada, si tú quisieses contigo me casaría:
darte he yo en arras y dote a Córdoba y a Sevilla,
y a Jerez de la Frontera que cabe si la tenía.
Granada, si más quisieses mucho más yo te daría.
Allí hablara Granada, al buen rey le respondía:
Casada so, el rey don Juan, casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene bien defenderme querría.
Allí habla el rey don Juan, estas palabras decía:
Échenme acá mis lombardas doña Sancha y doña Elvira,
tiraremos a lo alto, lo bajo ello se daría.
El combate era tan fuerte que grande temor ponía:
los moros del baluarte, con terrible algacería
trabajan por defenderse mas facello no podían.
El rey moro que esto vido prestamente se rendía
y cargó tres cargas de oro, al buen rey se las envía;
prometió ser su vasallo con parias que le daría.
Los castellanos quedaron contentos a maravilla:
cada cual por do ha venido se volvió para Castilla.
Otros datos:
Variantes: -2b Según Pérez de Hita fue «el rey don Juan el primero que hizo aquella pregunta al moro Abenámar»; lo que es yerro manifiesto, pues además de que este rey no estuvo jamás tan cerca de Granada, todos los datos de la versión más antigua de nuestro romance se ajustan muy bien con las relaciones históricas de la campaña del rey don Juan II. de Castilla contra los granadinos en el año de 1431, quien antes de la batalla de la Higueruela, «colocado en la puerta de su tienda, pedia prolijas explicaciones el infante Jusef (Jusef Aben Alhamar a Aben Almao) sobre los Alixares, la Alhambra, etc.», y por eso aplica también oeste suceso Lafuente Alcántara (Historia de Granada, Tomo III. pag. 232) con sobrada razón nuestro romance; La edición de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. anteponen la introducción siguiente a este verso: Por Guadalquivir arriba / el buen rey don Juan camina: // encontrara con un moro / que Abenámar se decía. // El buen rey desque lo vido / de esta suerte le decía: // --Abenámar, Abenámar, / moro de la morería. // hijo eres de un moro perro / y de una cristiana cativa. // A tu padre llaman Halí / y a tu madre Catalina. // Cuando tú naciste, moro, / la luna estaba crecida, // y la mar estaba en calma, / viento no la rebullia. // Moro que en tal signo nace, / no debe decir mentira: // preso tengo un hijo tuyo, / yo le otorgaré la vida, // si me dices la verdad / de lo que te preguntaría. // Moro, si no me la dices, / a ti también mataría. // --Yo te la diré, buen rey, / si me otorgas la vida. //--Dígasmela tú, el moro, / que otorgada te sería. // ¿Qué castillos son aquellos, / que altos son y relucian?//; -5a labraba. Tim.; -5b La ed. de 1550 y las posteriores del Canc. de rom. intercalan entre este y el verso que le sigue en el texto los siguientes: y el día que no los labra / de lo suyo las perdia//: desque los tuvo labrados, / el rey le quitó la vida // porque no labre otros tales / al rey del Andalucía. //; -6a Lo demás. Tim.; -7b y de. Silva. Las ed. post. del Canc. de rom.; de la. Tim.; -8a hablara. Silva; habló. Tim.; -8b decía. Tim.; -12a si tú. Tim.; -13b al rey así. Tim.; -15b bien defenderme sabría. Tim.; -16a Allí hablara. Silva; Respondiera. Tim.; -16b bien oiréis que proseguía. Tim.; -17a Dénme acá esas bumbardas. Tim.; -18a y tiremos. Tim.; -20b algazaría. Tim.; -21a de. Tim.; -21b mas muy poco les valía. Tim.; -23a y carga. Silva cargando. Tim.
Bibliografía:
Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 182 (Romance que dicen: Abenámar, Abenámar1); Canc. de rom. 1550. f. 191; Silva de 1550. t. I. f. 105; Canc. de rom. ed. de Medina del año de 1570 f. 74 y Timoneda. Rosa española (Romance del moro llamado Abenámar) Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 78, vol. I, pp. 250- 253.