IGR: 0049. Versión: 398. Rima: á. Hemistiquios 48.
Campillo de Altobuey (ay. Campillo de Altobuey, p.j. Motilla del Palancar, Cuenca, auton
Mientras su caballo bebe, canta un hermoso cantar,
las aves que iban volando, se paraban a escuchar.
Bebe mi caballo, bebe, Dios te me libre del mal,
de los vientos de la tierra y de la furia del mar.
La reina lo estaba oyendo desde su palacio real:
Mira hija cómo canta la sirena de la mar.
No es la sirenita, madre, que esa tiene otro cantar;
es la voz del conde Olinos, que a mí me viene a cantar.
Si es la voz del conde Olinos, yo le mandaré matar,
que para casar contigo, le falta sangre real.
No le mande matar, madre, no le mande usted matar,
que si mata al conde Olinos, a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la reina al conde Olinos buscar,
que lo maten a lanzadas y echen su cuerpo a la mar.
La infantita con gran pena, no dejaba de llorar;
Él muró a la media noche y ella a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes, la entierran en el altar;
a él, como hijo de condes, cuatro pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco, de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro, los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia, ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba, no dejaba de llorar.
De ella naciera una garza, de él un fuerte gavilán,
juntos vuelan por el cielo, juntos se van a posar.