IGR: 0049. Versión: 341. Rima: á. Hemistiquios 32.
Villar de Sobrepeña (ay. Villar de Sobrepeña, Segovia, España)
Fernandito se pasea por las orillas del mar,
mientras su caballo bebe él está a dulce cantar.
La reina lo estaba oyendo desde su palacio real.
Mira, hija, cómo canta la sirenita del mar.
Madre, no es la sirenita, ni lo es, ni lo será
que es el duque Fernandito con quien yo me he de casar.
Si tú te casas con él a los dos mando matar.
Al otro día siguiente ya los llevan a enterrar;
Fernandito, como duque, le entierran en el altar,
María, como duquesa, tres pasitos más allá.
El cuerpo de la duquesa se convierte en manantial,
donde los ciegos y mancos allí se van a curar.
La madre de la duquesa un día por agua va.
Dame agua, fuentecita, para mis ojos curar.
Cuando yo era chiquitita tú me mandaste matar,
y ahora que soy fuentecita agua no te quiero dar.