IGR: 0049. Versión: 221. Rima: á. Hemistiquios 42.
Tánger (Marruecos)
Levantóse el conde Niño mañanita de San Juan,
fue a dar agua a sus caballos a la orilla del mar.
Mientras los caballos veven el conde dice un cantar;
pájaros que van volando los hizo parar,
mujeres que están preñadas las hacía voltar,
leñeros que van por leña se vuelven a la ciudad.
Oído lo había la reina desde su alto altar.
Si dormís la niña infanta, si dormís recorday,
oyerís cómo lo canta, la serena del mar.
No es la serena, mi madre, ni menos es su cantar,
el conde Niño es, mi madre, que a mí biene a demandar.
Si a ti demanda, mi hija, yo le mandaré a matar.
Si le matáis mi madre, juntos nos han de enterrar.
La reina,con grande selo, a los dos mandó a matar;
de ella corrió leche y sangre y de él sangre real.
A ella enterró un una iglesia, y a él en grande altar.
De ella creció una toronja y de él creció un limonar,
crece el uno, crece el otro, de amor se van a ajuntar;
la reina, con grande selo, a los dos mandó a cortar.
De ella salió una paloma y de él salió un gavilán;
vola el uno y vola el otro, y al cielo van a jusgar.