Conde Niño v198

IGR: 0049. Versión: 198. Rima: á. Hemistiquios 32.

Valladolid (Valladolid, España)

Estaba don Fernandito    a las orillas del mar,
mientras que el caballo bebe    Fernandito echó un cantar.
Mira, hija, cómo canta    la sirenita del mar.
No es la sirenita, madre,    ni lo es, ni lo será,
que es don Fernandito, madre,    que me ha venido a buscar.
Si te viene a buscar, hija,    le mandaremos matar.
Si le manda matar, madre,    me mandará degollar.
Al otro día siguiente    juntos los van a enterrar;
a ella, como hija de reina,    la entierran en un altar,
ya él, como hijo de conde,    un poquito más allá,
donde manaba una fuente    con un rico manantial,
donde se curan los dedos    y otros males que Dios da.
La reina, que sabe eso,    un dedo se fue a curar.
Quítate de aquí, mi reina,    no nos vengas a estorbar,
que antes que éramos cristianos    nos mandastes degollar,
y ahora que somos santos    no nos vengas a estorbar.

Bibliografía:
Recitada por Felisa del Caño (17a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M). Publicada en Petersen-Web 2007, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.