IGR: 0049. Versión: 79. Rima: á. Hemistiquios 26.
Condoto (Chocó, Colombia)
Levántase un corderillo la mañana de un San Juan.
Oí, qué bonito cantan las sirenas en el mar.
Pasajeros, caminantes se pararon a escuchar
de ver qué bonito cantan las sirenas en el mar.
La reina le dice a su hija: ¡Levántate, no durmás!
Oí, qué bonito cantan las sirenas en el mar.
Esa no es sirena, madre, ni tampoco es su cantar;
eso es aquel corderillo que con él me he de casar.
Si te casas con el conde, ¡yo lo mandaré matar!
Si usted mata al conde, madre, yo viva no he de quedar.
La reina, como celosa, ella lo mandó matar.
Del uno hicieron la iglesia, del otro un bizarro altar.
Juntico alzaron el vuelo a las orillas del mar.