El moro que reta a Valencia v44

IGR: 0045. Versión: 44. Rima: á-a. Hemistiquios 80.

Sisterna (parr. Santa María de Sisterna, ay. Ibias, p.j. Cangas del Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España)

Como se pasea el moro,    pasea por la calzada
de cara mira a Sevilla,    de cara mira a Granada,
de cara mira a Valencia    que la tiene más cercana.
¡Oh Valencia de mi vida,    oh Valencia valenciana,
que mañana a estas horas    tengo yo ganada a España!
La hija del rey Alfonso    ha de ser mi enamorada.
Y a su madre Filomena    nos tiene que hacer la cama,
a su padre don Alfonso    lo he de arrastrar por la barba.
Bien lo oyera el rey Alfonso,    altas torres donde estaba;
se fuera paso tras paso    adonde su hija andaba.
Antoñita de mi vida,    Antoñita de mi alma,
a ese moro que va ahí    de amores va bien cercana,
Dígame de amores, padre,    yo de amores no sé nada.
A ese moro que va ahí    entretenlo de palabra.-
Estando en estas razones    por allí el moro pasaba
¿Ay, quién es ese galán    que pasa y no dice nada?
Siete años hay señor    que por ti no me peinaba.
Otros tantos hay, señora,    que por ti no corto barba.
No fuera por la vergüenza,    me arrojo por la ventana.
Arrójese la señora,    yo la cogeré en mi capa.
¿Qué es ese ruido, niña,    que por la tu sala anda?
Son los hijos de mi padre    que manejaban las armas.
¿Qué es ese ruido, niña,    que por la tu cuadra anda?
Los caballos de mi padre    que rinchan por la cebada.
Anda vete, moro, vete,    no digas que te soy falsa
porque el traidor de mi padre    él de ensillar ya acabara.
No me importa que tu padre,    él de ensillar ya acabara,
no tiene caballo el rey    que alcance a mi yegua baya;
no siendo un potrecillo    que queda en tierra cristiana.
A ese potrecillo, moro,    mi padre le da cebada.
El le dice al barquero    que le prepare una barca;
barquero, como es amigo,    muy pronto se la prepara.
Donde el potro posa el pie    la yegua alza la pata.
No tengo miedo a la muerte    aunque la veo cercana,
tampoco por mi mujer    aunque la dejo encintada;
la tengo por mi bueicillo    que queda en tierra cristiana.
La tu yegüecilla, moro,    la tu yegua bien quedaba;
al potro le doy pan blanco,    la yegua le doy cebada.
Sacara un cuchillo de oro,    la cabeza le cortara:
Quédate ahí, moro perro,    yo me voy para mi casa
Variantes de la versión de Belarmina, madre de Robertoy de quien aprendió el romance (véase la entrada nº 8330): -5 a España ganada; -7 y -8 invertidos; -10 estaba; -12b ve muy;-13 falta; -15b pasara;-16 me habla;-19 d` esta v.;-27 tengo temer;-28 q. alcance mi; -29 lo tengo por mi bueicilla, / me queda;-31 Y él mandara;-36 sino por un potrocillo / me;-37 –Y ese tu potrocillo / potrocillo.    

Otros datos:
Notas: Al repetir los primeros veinte versos a petición de los recolectores, Roberto suprime la a a comienzo de los versos -12 y -14.

Bibliografía:
Recitada por Roberto Gavela Sal. Recogida por Xosé Fernández "Ambás", 2011. (Colec.: Gavela Sal; cinta: LS109715). Publicada en Petersen Web 2012, Texto.