El hijo póstumo v3

IGR: 0030. Versión: 3. Rima: á-a. Hemistiquios 32.

Cabanillas (ay. Cuadros, p.j. León, comc. La Robla, León, España)

Ya camina don Alonso,    lleva la reina consigo
a parir a Zaragoza    porque era zaragozana.
En el medio del camino    le sucedió una desgracia:
mataron a don Alonso    y al caballo que llevaba,
y a la triste de la reina    le dieron una puñalada.
Por donde el puñal entró,    la mano el niño asomara.
Deme a criar ese niño,    por Dios y la Soberana.
No lo des a mujer viuda,    tampoco a recién casada,
déselo a una tía suya,    que la quiera como al alma,
y cuando le dé la teta    que le diga estas palabras:
«Mama la teta, mi vida,    mama la teta, mi alma,
que naciste por los montes    pudiendo nacer en casa».
Y a mí, cuando me entierren,    no me entierren en sagrado,
entiérrenme en prao verde    donde no pazga el ganado,
y el que pase por aquí:    «Que aquí murió un desgraciado,

Otros datos:
16 que no murió de calenturas ni tampoco de costado".--

Notas: -15b La recolectora tachó lo que inicialmente apuntó (que diga estas palabras) a favor de este hemistiquio. Para bajar una imagen mejor (en formato PDF), tras pulsar en el enlace al manuscrito original, sustituya "jpg" con "pdf en el URL.

Bibliografía:
Recitada por María García Alcalde (unos 95a). Recogida por Josefina Sela, 1917. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL I 1991, pp. 10-11. Transcripción manuscrita..
[0101 No me entierren en sagrado contam.]