IGR: 0023+0110. Versión: 126. Rima: í-o+á. Hemistiquios 96.
Madroñera (ay. Madroñera, p.j. Trujillo, Cáceres, España)
Al cabo de los seis años se ha levantado una guerra
y a Gerineldo le nombran por capitán de banderas.
Si a los siete años no vengo, cásate con quien tú quieras.
Los siete ya van cumplidos que para los ocho van.
Se vistió de peregrina y a su amor salió a buscar.
Al asomar a un cerrito, al dar vista a una cañá,
vio venir a un pastorcito, le comenzó a preguntar:
Pastorcito, pastorcito, por la santa caridad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién son esas ovejas con tanto hierro y señal?
Son del conde Gerineldo, que pronto se va a casar.
Toma, pastor está onza y llévame a donde está.
Más arriba está el cabrero, que estará más de vagar.
Cabrerito cabrerito, por la santa caridad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién son esos cabritos con tanto hierro y señal?
Son del conde Gerineldo, que pronto se va a casar.
Toma, cabrero está onza y llévame a donde está.
Más arriba está el porquero, que estará más de vagar,
que están pariendo las cabras y hay chivos que amamantar.
Porquerito, poquerito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién son estos cochinos con tanto hierro y señal?
Son del conde Gerineldo, que pronto se va a casar.
Toma, porquero está onza y llévame a donde está.
Más arriba está el vaquero que estará más de vagar,
que están pariendo las guarras y hay lechones que ahíjar.
Vaquerito, vaquerito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién son estas vaquitas con tanto hierro y señal?
Son del conde Gerineldo, que pronto se va a casar.
Toma, vaquero está onza y llévame a donde está.
Están las vacas pariendo y hay chotos que amamantar;
mas arriba está el yeguero, que estará más de vagar.
Yegüerito, yegüerito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién son estas yeguitas con tanto hierro y señal?
Son del conde Gerineldo, que pronto se va a casar.
Toma, yeguero está onza y llévame donde está.
Se ha montado en el caballo y la lleva donde está.
Le ha pedido una limosna y la pudo dar un real.
Ea, ea, señor conde, ¡qué poca limosna das!,
para en casa de tus padres la que tú solías dar.
Márchese la peregrina, no nos venga a incomodar.
Tome, señor, esta carta léala su majestad,
que aquí tienes a tu hijo y no lo puedes negar.
Tengo hecho juramento con el Cristo de la Estrella
de no casarme con dama que haya dormido con ella.
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)