IGR: 0023+0110. Versión: 97. Rima: í-o+á. Hemistiquios 54.
Güéjar Sierra (ay. Güejar Sierra, p.j. Granada, ant. Granada – Campillo, Granada, España)
Se ha formado una guerra en Cartagena y Portugal
y a Gerineldo lo llevan de capitán general.
Y la princesa, como niña, ya no cesa de llorar.
Si a los siete años no vengo, niña, te puedes casar.
Han pasado siete años y para los ocho van;
un día estando a la mesa le decía a su papá:
Padre, ¿me da oste licencia para salirlo a buscar?
Niña, tienes la licencia y también la libertad.
Se quitó el traje de seda y se puso el de viajar;
ha corrido siete reinos y no lo ha podido encontrar.
A la venida pa acá se ha encontrado una vacá.
Vaquerito, vaquerito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién es ese ganado con tanto yerro y señal?
Son del conde Gerineldo, que para casarse está.
Toma está onza de oro y llévame a su portal.
La ha agarrado de la mano y la ha puesto en el portal;
ha pedido una limosna y el conde se la ha salido a dar:
¡Ay, qué cara tan bonita!, ¡ay, qué cara tan salá!;
con el tiempo que yo tengo, nunca la he visto jamás.
Sí la has visto, Gerineldo, pero no te acordarás.
Eres el diablo, romera, que me has venido a buscar.
No soy tu diablo, romero, que soy tu mujer leal;
un niño que me dejaste me llora y me pide pan.
La ha cogido de la mano y la ha metido en el portal.
Ustedes dispensen, señores, que no me puedo casar,
porque ha venido a buscarme mi mujer la principal.
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)