IGR: 1551. Versión: 1. Rima: á-o. Hemistiquios 54.
España
El conde don Sancho Días de Saldaña era llamado,
casó con doña Ximena, hermana de Alfonso el Casto;
y no lo sabiendo el rey ambos se avíen desposado,
y de eu ayuntamiento nació Bernaldo del Carpio.
Mucho pesó al rey Alfonso; por el conde avíe embiado
a Saldaña, donde estava, para dél se hazer vengado.
El conde vino a León, do está el rey aposentado.
Venido que fue a León de venir le avíe pesado,
porque no saliera el rey a recebirlo y honrarlo.
A mala señal lo tuvo, de sí se avíe querellado
en no traer de su gente, el rey se lo avíe vedado.
Cuando el rey supo que el conde a León avíe llegado,
mandó a sus cavalleros que lo prendan en entrando.
Venido que fuera el conde a besar al rey la mano,
luego fuera el conde preso, como el rey lo avíe mandado.
El conde, viéndose preso, al rey avíe preguntado:
Señor, ¿en qué os ofendí? ¿Por qué soy tan mal tractado?
¡Assaz hezistes, el conde, que bien sé lo que a passado
entre Ximena, mi hermana, y vos, conde mal mirado!
Pero yo os prometo y juro que vos seáis castigado,
que en toda la vuestra vida de prisión seréis librado:
moriréis de dentro della en Luna aherrojado.
Mi señor sois, vos, el rey–, respondió el conde llorando,
haréis vos vuestro querer contra mí, vuestro vassallo.
Por merced, señor, os pido que tomedes a Bernaldo,
que se cría en las Asturias, que es hijo de vuestro hermano.
De mi pecado no a culpa, que yo soy el que he errado.