Diálogo de Moriana con el verdugo v1

IGR: 1507. Versión: 1. Rima: á-e. Hemistiquios 40.

España

Rodillada está Moriana,    que la quieren degollare,
de sus ojos envendados    non cesando de llorare;
atada de pies y manos,    que era lástima mirare:
los cabellos de oro puro    que al suelo quieren llegare
y los pechos descubiertos,    más blancos que non cristale.
De ver el verdugo moro    en ella tanta beldade,
de su amor estando preso    sin poderlo más celare,
hablóle en algarabía    como a aquella que la sabe:
Perdonédesme, Moriana,    querdesme perdonare,
que mandado soy, señora,    por el rey moro Galvane.
¡Ojalá viese mi alma    como vos poder librar!
Para libertar dos vidas    que aquí las veo penare.
Moriana dijo: –Moro,    lo que te quiero rogare
es que cumplas con tu oficio    sin un punto más tardare.
Estando los dos en esto    el esposo fue a asomare,
matando y firiendo moros,    que nadie lo osa esperare.
Caballero en su caballo    junto de ella fue a llegare.
El verdugo la desata,    y le ayuda a cabalgare;
los tres van de compañía    sin ningún contrario hallare;
en el castillo de Breña    se fueron a aposentare.
Variantes de Timoneda: -4a no el. -5b os pudiese. -11b efectúes. -14a un punto dilatar. -15b En el texto de Timoneda están intercalados los dos versos siguiente de la linda Moriana / con seguridad mostrar//.    

Otros datos:
Nota: -1 Restituyo las `e`s finales de verso conforme al Pliego y Timoneda. SHP

Bibliografía:
Documentada en 1573 en Códice del siglo XVI, en el Rom. gen. del señor Durán y Timoneda, Rosa de amores (Romance segundo de Moriana). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 122, vol. II, pp. 27-29.