{"id":5,"date":"2024-02-04T11:03:44","date_gmt":"2024-02-04T10:03:44","guid":{"rendered":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/?p=5"},"modified":"2026-03-11T18:36:59","modified_gmt":"2026-03-11T17:36:59","slug":"chapter-1","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/chapter\/chapter-1\/","title":{"rendered":"Romance del conde Arnaldos"},"content":{"raw":"Nos han llegado cinco versiones escritas en el siglo XVI, cuatro de ellas impresas y una manuscrita, del romance del conde Arnaldos, y todas ellas son diferentes y se encuentran en: 1) el <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero manuscrito de Londres<\/em><\/a>, de c. 1500-1520,\u00a0 2) el <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/n3\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o<\/em><\/a> (c. 1546-1548), 3) la segunda edici\u00f3n del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> de 1550, que a\u00f1ade la letra de la canci\u00f3n del marinero, 4) el <a href=\"https:\/\/new.manuscriptorium.com\/hub\/browser\/default\/detail?url=https:%2F%2Fcollectiones.manuscriptorium.com%2Fassorted%2FAIPDIG%2FNKCR__%2FA%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2F&amp;lang=cs&amp;imageId=https:%2F%2Fimagines.manuscriptorium.com%2Floris%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2FID0133v\">pliego suelto de Praga\u00a0 (133v)<\/a>, de Toledo c. 1555-1560 y 5) otro <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/7549654\/_Romancero_de_la_Biblioteca_Comunale_Augusta_de_Perugia_\">pliego suelto de Perugia<\/a>, recientemente dado a conocer, fechado en Valencia 1561.\r\n\r\nComo veremos a continuaci\u00f3n, las diferencias que ofrecen los cinco testimonios conservados, registrados a lo largo de m\u00e1s de medio siglo, no tienen su origen necesariamente, ni mucho menos en todos los casos, en modificaciones surgidas en las imprentas, ni en la transmisi\u00f3n impresa.\r\n\r\nLas dos versiones m\u00e1s antiguas del romance de Arnaldos se encuentran en un cancionero manuscrito de comienzos del siglo XVI, conservado en el British Museum (<a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\">manuscrito<\/a> f. 29v, ver enlace a la edici\u00f3n del Cancionero de Londres de <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/derspanischecanc00rennuoft\/page\/n9\/mode\/2up\">Rennert LB1<\/a> que no lo incluye, pero s\u00ed en <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/zeitschriftfrro06pfisgoog\/page\/548\/mode\/2up\">este art\u00edculo<\/a> de 1877, m\u00e1s sobre <a href=\"https:\/\/books.openedition.org\/cvz\/3402\">Cancioneros<\/a>), y en un pliego suelto de la primera mitad de dicha centuria. Despu\u00e9s se hizo enormemente popular gracias al <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/n3\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o,<\/em><\/a> que m\u00e1s tarde se reimprimi\u00f3 con notables variantes en la segunda edici\u00f3n del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> hecha en 1550.\r\n\r\nEl <em>Cancionero de Londres<\/em> y el pliego suelto se refieren a Arnaldos como infante y no como conde. En el siglo XVI el t\u00e9rmino infante es una referencia a un mozo de familia noble, seg\u00fan el uso corriente de la antigua epopeya espa\u00f1ola. En la <a href=\"https:\/\/vihuelagriffiths.com\/vihuela\/music\/30361\/\">versi\u00f3n del vihuelista Pisador<\/a> en 1552, que parece basarse en el texto del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> de 1550, tambi\u00e9n figura como infante Arnaldos en sus primeros versos.\r\n\r\nDesde entonces el romance ha pasado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n entre los jud\u00edos sefard\u00edes de Marruecos y ha llegado a nosotros en versiones m\u00e1s completas que las mencionadas. En estas versiones los jud\u00edos marroqu\u00edes llaman arcaicamente al protagonista 'el infante Arnaldos' como las dos versiones m\u00e1s antiguas, y tambi\u00e9n se manifiestan conformes a las dos versiones m\u00e1s viejas en conservar la canci\u00f3n del marinero.\r\n\r\nLa versi\u00f3n m\u00e1s divulgada es el texto del romance publicado en el <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/379\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o<\/em><\/a>. La letra del cantar del marinero no aparece en la primitiva versi\u00f3n del romance y por eso el texto que figura a continuaci\u00f3n incluye entre par\u00e9ntesis los versos de la canci\u00f3n, que fueron introducidos en la reedici\u00f3n de 1550 del mismo <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a>:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n hubiese tal ventura\u00a0\u00a0 sobre las aguas de[l] mar,\r\ncomo hubo el conde Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juan!\r\nCon un falc\u00f3n en la mano\u00a0\u00a0 la caza iba cazar,\r\nvio venir una galera\u00a0\u00a0 que a tierra quiere llegar.\r\nLas velas tra\u00eda de seda,\u00a0\u00a0 la exercia de un cendal;\r\nmarinero que la manda\u00a0\u00a0 diciendo viene un cantar\r\nque la mar fac\u00eda en calma,\u00a0\u00a0 los vientos hace amainar,\r\nlos peces que andan \u2018nel hondo\u00a0\u00a0 arriba los hace andar,\r\nlas aves que andan volando \u00a0 \u2018nel m\u00e1stil las faz posar.\r\n[\u2013 Galera, la mi galera\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal\r\nde los peligros del mundo\u00a0\u00a0 sobre aguas de la mar\r\nde los llanos de Almer\u00eda\u00a0\u00a0 del estrecho de Gibraltar,\r\ny del golfo de Venecia y \u00a0 de los bancos de Flandes,\r\ny del golfo de Le\u00f3n, \u00a0 donde suelen peligrar.\u2014]\r\nAll\u00ed fabl\u00f3 el conde Arnaldos,\u00a0\u00a0 bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:\r\n\u2013 Por Dios te ruego, marinero,\u00a0\u00a0 d\u00edgasme ora ese cantar.\u2014\r\nRespondi\u00f3le el marinero,\u00a0\u00a0 tal respuesta le fue a dar:\r\n\u2013 Yo no digo esta canci\u00f3n\u00a0\u00a0 sino a quien conmigo va.<\/p>\r\nExiste el consenso en la cr\u00edtica de que en el romance la canci\u00f3n no expresada es muy superior, est\u00e9ticamente, a la canci\u00f3n dicha, pero que, en cualquier caso, la canci\u00f3n del marinero es lo esencial y distintivo del romance del Infante Arnaldos.\r\n\r\nLa versi\u00f3n de 1928 de Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal que aparece en <em><a href=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/el-infante-arnaldos\/\">Flor nueva de romances viejos<\/a><\/em> valora la belleza po\u00e9tica de la versi\u00f3n primera que no incluye el cantar y actualiza algunas palabras:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n hubiera tal ventura\u00a0\u00a0\u00a0sobre las aguas del mar\r\ncomo hubo el infante Arnaldos\u00a0\u00a0\u00a0la ma\u00f1ana de San Juan!\r\nAndando a buscar la caza\u00a0\u00a0\u00a0para su falc\u00f3n cebar,\r\nvio venir una galera\u00a0\u00a0\u00a0que a tierra quiere llegar;\r\nlas velas trae de sedas,\u00a0\u00a0\u00a0la ejarcia de oro torzal,\r\n\u00e1ncoras tiene de plata,\u00a0\u00a0\u00a0tablas de fino coral.\r\nMarinero que la gu\u00eda,\u00a0\u00a0\u00a0diciendo viene un cantar,\r\nque la mar pon\u00eda en calma,\u00a0\u00a0\u00a0los vientos hace amainar;\r\nlos peces que andan al hondo,\u00a0\u00a0\u00a0arriba los hace andar;\r\nlas aves que van volando,\u00a0\u00a0\u00a0al m\u00e1stil vienen posar.\r\nAll\u00ed habl\u00f3 el infante Arnaldos,\u00a0\u00a0\u00a0bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:\r\n\u2014 Por tu vida, el marinero,\u00a0\u00a0\u00a0digasme ora ese cantar.\r\nRespondi\u00f3le el marinero,\u00a0\u00a0\u00a0tal respuesta le fue a dar:\r\n\u2014 Yo no digo mi canci\u00f3n sino a quien conmigo va.<\/p>\r\nPara Men\u00e9ndez Pidal: <span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00ab<\/span>El <cite>Infante Arnaldos<\/cite>, que todos admiran como la principal obra maestra del Romancero, como arquetipo de baladas, no es otra cosa que una versi\u00f3n fragmentaria; aqu\u00ed el corte brusco transform\u00f3 un sencillo romance de aventuras en un romance de fant\u00e1stico misterio, y esto no fue por casualidad, sino despu\u00e9s de varias tentativas de un final trunco, algunas de las cuales se nos conservan en los cancioneros antiguos. El acierto en el corte brusco aparece as\u00ed como una verdadera creaci\u00f3n po\u00e9tica<span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span>.\r\n\r\nLa primera versi\u00f3n conocida del romance de Arnaldos es la versi\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero manuscrito de Londres<\/em><\/a>, de c. 1500-1520, que incluye, en la secci\u00f3n de obras atribuidas a Juan Rodr\u00edguez del Padr\u00f3n, un texto que combina el romance de Arnaldos con un amplio pasaje de otro romance muy difundido, el del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/romances\/romances\/conde-nino-v8\/\">Conde Ni\u00f1o (IGR: 0049)<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/amor-mas-poderoso-que-la-muerte\/\"><em>Conde Olinos<\/em><\/a>, o <a href=\"https:\/\/youtu.be\/KOVTJ6ElMmE?si=zSWKjFEAipk1olIy\"><em>Amor m\u00e1s poderoso que la muerte<\/em><\/a>:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n tuviese atal ventura\u00a0\u00a0 con sus amores folgare,\r\ncomo el ynfante Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juane!\r\nAndando a matar la gar\u00e7a\u00a0\u00a0 por riberas de la mare,\r\nvido venir un navio\u00a0\u00a0 navegando por la mare.\r\nMarinero que dentro viene\u00a0\u00a0 diziendo viene este cantare:\r\n\u2014 Galea, la mi galea.\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de male,\r\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de las ondas de la mare,\r\ndel regolfo de Leone,\u00a0\u00a0 del puerto de Gibraltare,\r\nde tres castillos de moros\u00a0\u00a0 que conbaten con la mare.\r\nOydolo ha la princesa en los p[a]la\u00e7ios do estae:\r\n\u2014 Si sall\u00e9sedes, mi madre,\u00a0\u00a0 sall\u00e9sedes a mirare\r\ny veredes c\u00f3mo canta\u00a0\u00a0 la serena de la mare.\r\n\u2014 Que non era la serena,\u00a0\u00a0 la serena de la mare,\r\nque non era sino Amaldos,\u00a0\u00a0 Amaldos era el ynfante,\r\nque por m\u00ed muere de amores,\u00a0\u00a0 que se quer\u00eda finare:\r\n\u00a1qui\u00e9n lo pudiese valere,\u00a0\u00a0 que tal pena no pasase!<\/p>\r\nLa primera parte de la versi\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero de Londres<\/em><\/a> deb\u00eda sugerir en aquella \u00e9poca una obvia interpretaci\u00f3n er\u00f3tica, ya que en el segundo verso se hace expl\u00edcita la \"ventura\" del infante, que no fue otra que la de \"con sus amores folgare\".\u00a0 Para Men\u00e9ndez Pidal esta versi\u00f3n \"da al romance una continuaci\u00f3n embrollada y absurda, tomada de aquel otro romance del Conde Ni\u00f1o (...). El que hizo esta amalgama ni siquiera repar\u00f3 que en nuestro romance de Arnaldos no es \u00e9ste el cantor, sino el marinero desconocido. Se ve claramente que el romance de Arnaldos era muy viejo ya en la primera mitad del siglo XVI, y nadie se acordaba bien de su final. La costumbre de cantar s\u00f3lo el comienzo de los romances, dej\u00e1ndolos incompletos, hab\u00eda tra\u00eddo olvido grande para el de Arnaldos\".\r\n\r\nJes\u00fas Antonio Cid explica la coincidencia de dos elementos significativos que facilitan la fusi\u00f3n, o confusi\u00f3n, de los dos romances mencionados: 1) en ambos existe un cantar que tiene efectos maravillosos y sobrenaturales y 2) la letra del cantar del Conde Ni\u00f1o quiere conjurar para su caballo peligros an\u00e1logos o id\u00e9nticos a los de la galera de Arnaldos (<a href=\"https:\/\/romancero.es\/articulos\/02VIEJOS_SON_PERO_NON_CANSAN_JesusAntonioCid.pdf\">ver art\u00edculo<\/a>). Jes\u00fas Antonio Cid tambi\u00e9n explica el embrollo y el absurdo a\u00f1adido de que, aunque es la princesa quien primero oye la canci\u00f3n y atribuye el canto a la sirena, es la madre y no la hija quien identifica al cantor como Arnaldos y cree que es ella por quien el infante muere de amores. El art\u00edculo de Cid concluye: \"El hecho de que la tradici\u00f3n oral moderna permita recuperar evidencias perdidas, u omitidas, en la tradici\u00f3n impresa antigua debiera servirnos como simple <em>caveat<\/em> ante la tentaci\u00f3n de dictaminar que solo <em>scripta manent<\/em> y de manifestar ol\u00edmpico desinter\u00e9s por los antecedentes o la descendencia oral del romancero viejo. La privilegiada documentaci\u00f3n, en t\u00e9rminos comparativos con la balada europea, que nos proporciona la imprenta del siglo XVI para el romancero espa\u00f1ol, no significa en modo alguno que los textos quinientistas den raz\u00f3n de todos los romances que existieron en ese siglo y de su espectro de variantes, ni tan s\u00f3lo en una m\u00ednima parte\".\r\n\r\nEn la cuarta versi\u00f3n. conservada en <a href=\"https:\/\/new.manuscriptorium.com\/hub\/browser\/default\/detail?url=https:%2F%2Fcollectiones.manuscriptorium.com%2Fassorted%2FAIPDIG%2FNKCR__%2FA%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2F&amp;lang=cs&amp;imageId=https:%2F%2Fimagines.manuscriptorium.com%2Floris%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2FID0133v\">los pliegos sueltos de Praga\u00a0 (133v)<\/a>, la m\u00e1s breve de las cinco, impresa en el pliego de Toledo, casi la mitad del texto la ocupa la letra de la canci\u00f3n del marinero, que adem\u00e1s finaliza el romance: falta la petici\u00f3n de Arnaldos al marinero para que repita su canto y falta, claro est\u00e1, la respuesta negativa de este; faltan los efectos maravillosos del canto; pero falta, sobre todo, cualquier atisbo de narraci\u00f3n propiamente dicha, y el truncamiento no se produce en un momento clim\u00e1tico de ninguna especie:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2014\u00a1Qui\u00e9n hubiese tal ventura \u00a0 sobre aguas de la mar\r\ncomo hubo el infante Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juan!\r\nAndando a buscar la caza\u00a0\u00a0 para su halc\u00f3n cebar,\r\nvio venir una galera\u00a0\u00a0 que ven\u00eda en alta mar;\r\nlas \u00e1ncoras tiene de oro y\u00a0\u00a0 las velas de un cendal:\r\nmarinero que la gu\u00eda\u00a0\u00a0 va diciendo este cantar:\r\n\u2014Galera, la mi galera,\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal,\r\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de fortunas de la mar,\r\nde los golfos de Le\u00f3n\u00a0\u00a0 y estrecho de Gibraltar,\r\nde las fustas de los moros\u00a0\u00a0 que andaban a saltear<\/p>\r\nLas versiones del <em>Cancionero de Londres<\/em> de c. 1500-1520, la del <em>pliego suelto de Praga<\/em> de c. 1555-1560 y la segunda edici\u00f3n del <em>Cancionero de Amberes de \u0010\u0014\u00141550\u000f<\/em>, se diferencian de la divulgada en un rasgo capital: todas contienen el texto de la canci\u00f3n del marinero omitida por la versi\u00f3n divulgada, y en esa canci\u00f3n el marinero hace votos por que su galera se vea libre de las tormentas y de los piratas moros que infestaban el Mediterr\u00e1neo. \u00bfPor qu\u00e9 recuerda esos peligros? No nos lo revela ninguna de las tres versiones, porque ninguna de ellas est\u00e1 completa.\r\n\r\nRefiri\u00e9ndose a la quinta versi\u00f3n impresa del romance de Arnaldos, dice Jes\u00fas Antonio CId: \"La singular\u00edsima versi\u00f3n que ofrece el pliego de Perugia, <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/7549654\/_Romancero_de_la_Biblioteca_Comunale_Augusta_de_Perugia_\"><em>Nueve romances<\/em> (Valencia 1561)<\/a>, es, a mi entender, una sorprendente amalgama de versos tradicionales, que alternativamente se asemejan m\u00e1s a los del pliego de Toledo o los de las versiones del Cancionero de Amberes, y de agregados o retoques cultos. Entre estos \u00faltimos, versos como \u201ccon tan dulce melod\u00eda\u201d, \u201clos peces regocijados\u201d, \u201clos namorados d[e]lfines\u201d, \u201cde la pe\u00f1a de Caribdis\u201d, \u201cy con una gracia extrema\u201d\u2026, delatan la mano de un refundidor bien letrado. Pero la refundici\u00f3n es, sobre todo, estructural. La canci\u00f3n del marinero se desplaza ahora al final, porque, al contrario que en la versi\u00f3n can\u00f3nica, el marinero accede de buen grado a repetir su cantar. La letra del canto duplica con creces la extensi\u00f3n de las dem\u00e1s versiones, y justifica que el romance lleve en el encabezamiento del pliego el t\u00edtulo de <em>Galera, la mi galera<\/em>, pues la canci\u00f3n y su letra han pasado a ser lo esencial en esta versi\u00f3n.\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Quie\u0301n huviesse tal ventura\u00a0\u00a0 sobre aguas de la mar\r\ncomo el infante Arnaldos\u00a0 la man\u0303ana de sant Juan!\r\nCon un falco\u0301n en la mano, la cac\u0327a buscando va.\r\nVio venir una galera\u00a0\u00a0 que a tierra quiere llegar.\r\nEl entena tray\u0301a de oro\u00a0 y las velas de un cendal.\r\nMarinero que la rige\u00a0 viene diziendo un cantar\r\ncon tan dulce melodi\u0301a\u00a0\u00a0 que l'ayre haze parar;\r\nlos peces, regozijados,\u00a0 encima del agua van;\r\nlos namorados delfines,\u00a0\u00a0 de contentos, saltos dan;\r\nlas aves que van volando\u00a0\u00a0\u00a0 n'el ma\u0301stil las haze estar.\r\nEl infante, de alegri\u0301a, \u00a0 comenc\u0327ole de rogar:\r\n\u2014 Supli\u0301cote, marinero,\u00a0\u00a0 me digas esse cantar.\u2014\r\nEl marinero, cort\u00e9s,\u00a0\u00a0 luego hizo su mandar,\r\ny con una gracia extrema\u00a0\u00a0 se comen\u00e7\u00f3 d\u2019entonar:\r\n\u00abGalera, la mi galera,\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal;\r\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de la tempestuosa mar;\r\nde las fustas y galeras\u00a0 del cossario catal\u00e1n;\r\ndesse moro Boquinegro\u00a0\u00a0 Dios te me quiera guardar;\r\ntambi\u00e9n de las galeazas\u00a0\u00a0 de Venecia esa ciudad;\r\nde la pe\u00f1a de Caribdis,\u00a0\u00a0 de las Syrtes y arenal,\r\ny de los bancos de Flandes,\u00a0\u00a0 peligrosos de pasar;\r\nde la Punta del Carnero,\u00a0\u00a0 y estrecho de Gibraltar,\r\nde la playa de Valencia\u00a0\u00a0 que haze mal habitar,\r\ny del golfo de Le\u00f3n\u00a0\u00a0 y del viento vendaval.\u00bb\r\nCosas dize el marinero\u00a0\u00a0 qu'era descanso escuchar;\r\nadormido se ha el infante\u00a0\u00a0 al son de aqueste cantar.<\/p>\r\nLo m\u00e1s llamativo de la versi\u00f3n del pliego suelto valenciano de 1561 es, indudablemente, el desenlace: el infante Arnaldos sube a bordo de la galera y, al son del cantar, se duerme.\r\n\r\nAdem\u00e1s de las versiones impresas en el siglo XVI, la tradici\u00f3n oral ha conservado durante siglos este romance hasta nuestros d\u00edas. Como es caracter\u00edstico del romancero espa\u00f1ol, a diferencia de las baladas europeas, el romance de Arnaldos ha pervivido en la tradici\u00f3n oral de los sefard\u00edes de Marruecos, donde se han recogido varias versiones. Gracias a la tradici\u00f3n sefard\u00ed podemos constatar que las versiones quinientistas ofrecen un texto accidental o deliberadamente incompleto y trunco. El romance tiene una continuaci\u00f3n que completa el relato m\u00e1s all\u00e1 de la negativa del marinero a repetir su canci\u00f3n, como puede apreciarse en esta versi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Romancero judeo-espanol de Marruecos. -- - Benichou, Paul.pdf\">B\u00e9nichou<\/a> recogida en T\u00e1nger en 1968:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n tuviera tal fortuna sobre aguas de la mar\r\ncomo el infante Fernando ma\u00f1anita de San Juan,\r\nque gan\u00f3 siete castillos a vuelta de una cibdad!\r\nGanara cibdad de Roma, la flor de la quistiandad;\r\ncon los contentos del juego sali\u00e9rase a passear.\r\nOy\u00f3 cantar a su halc\u00f3n, a su halc\u00f3n oy\u00f3 cantar:\r\n\u2014 Si mi halc\u00f3n no cen\u00f3 anoche ni hoy le han dado de almorzar,\r\nsi Dios me dexa vivir, y a la ma\u00f1ana llegar,\r\npechuguita de una gansa yo le dar\u00e9 de almorzar.\u2014\r\nSubi\u00e9rase a su castillo y acost\u00f3se en su rosal;\r\nvido venir un nav\u00edo sobre aguas de la mar:\r\nlas velas trae de oro, las cuerdas de oro tor\u00e7al,\r\ny el mastil del nav\u00edo era de un fino nogal.\r\nMarineros que le gu\u00edan diziendo van un cantar:\r\n\u2014 Galera, la mi galera, Dios te me guarde de mal,\r\nde los t\u00e9rminos del mundo de aires malos de la mar,\r\nde la punta de Carnero del estrecho de Gibraltar,\r\nde nav\u00edos de don Carlos que son fuertes de passar.\r\n\u2014 Por tu vida, el marinero, t\u00fa volvas esse cantar.\r\n\u2014 Quien mi cantar quiere o\u00edr a mi galera ha de entrar.\u2014\r\nAl son de los dulces cantos, el conde dormido se ha.\r\nCuando le vieron dormir, empe\u00e7aron a ferrar;\r\nal son de los fuertes fierros, el conde recordado ha.\r\n\u2014 \u00bfQui\u00e9n es \u00e9sse u cu\u00e1l es \u00e9sse que a m\u00ed quiere hazer mal?\r\nHijo soy del rey de Francia, nieto del de Portogal.\r\n\u2014 Si hijo sois del rey de Francia, y nieto del de Portogal,\r\nsiete a\u00f1os haz\u00edan, siete, que por ti ando por la mar.\u2014\r\nAr\u00e7\u00f3 velas el nav\u00edo y volvi\u00e9ronse a su cibdad.<\/p>\r\nEl <a href=\"https:\/\/romancero.es\/articulos\/02VIEJOS_SON_PERO_NON_CANSAN_JesusAntonioCid.pdf\">art\u00edculo de Jes\u00fas Antonio Cid<\/a> antes mencionado, concluye que este desenlace emparenta el romance de Arnaldos con otras baladas europeas (francesas, italianas, vascas, etc.) \"de raptos marinos, que es precisamente el efecto del cantar del marinero que se reitera una y otra vez: atraer a la nave a quien lo escucha para a continuaci\u00f3n dormirlo y raptarlo. No es veros\u00edmil que un impresor de Valencia inventara por su cuenta esos versos finales, independientemente o al margen de toda una tradici\u00f3n de baladas de raptos tan productiva en Europa, y especialmente en el Mediterr\u00e1neo. Es m\u00e1s sencillo reconocer que, una vez m\u00e1s, la siempre inc\u00f3moda \u2014para algunos\u2014 pero nunca desde\u00f1able oralidad ha interferido y se nos ha colado de rond\u00f3n, si es que no queremos admitir que la tradici\u00f3n oral ha proporcionado la materia prima b\u00e1sica\".\r\n\r\nFinalmente, se incluye el texto del romance en ingl\u00e9s, tomado del libro <a href=\"https:\/\/core.ac.uk\/download\/pdf\/232566188.pdf\"><em>The Spanish Ballad in English<\/em><\/a> (p.222) de Sashta M. Bryant (1973):\r\n\r\n\"The final ballad to be considered is possibly the best known of any of the traditional Spanish romances. \"Conde Amaldos\" has not only been popular in Spain, it also has had the distinction of being translated into English more times than any other poem of its type.\r\n\r\nAt least thirteen authors have attempted it, many of them with great success. Lockhart, John Bowring, and George Borrow were the first, followed by Longfellow and, somewhat later, Gibson. In more recent years there have been translations by James Elroy Flecker, Ida Farnell, W. J. Entwistle, and Nicholson B. Adams. The latest versions are those by George Umphrey, Edwin Honig, John Masefield, and W. S. Merwin. Several of these translations are quite good, and many reveal the typical style and technique of the translator. Gibson's rendition is:\r\n\r\n0 never on the ocean wide \u00a0 Has such a vision shone,\r\nAs Count Arnaldos wondering spied,\u00a0\u00a0 One morning of St. John.\r\nO'er hill and dale he tracked the game\u00a0\u00a0 With falcon on his hand;\r\nWhen Io! a noble galley came\u00a0\u00a0 Right steering for the land.\r\nIts anchors were of beaten gold,\u00a0\u00a0 Its sails of satin strong,\r\nAnd at the helm a sailor bold,\u00a0\u00a0 Who sang a wondrous song.\r\nThe sea was hushed into a sleep,\u00a0\u00a0 The winds they ceased to blow,\r\nThe fishes in the ocean deep\u00a0\u00a0 Swam upward from below;\r\nThe birds that winged their flight along,\u00a0\u00a0 Were charmed as they passed;\r\nThey felt the glamour of the song,\u00a0\u00a0 And lighted on the mast.\r\nArnaldos cried: \"Thou sailor bold,\u00a0\u00a0 0 teach to me that song!\"\r\nThe sailor's words were very cold,\u00a0\u00a0 Nor was his answer long:\r\n\"I cannot teach that song to thee\u00a0\u00a0 Unless thou go with me.\"\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;","rendered":"<p>Nos han llegado cinco versiones escritas en el siglo XVI, cuatro de ellas impresas y una manuscrita, del romance del conde Arnaldos, y todas ellas son diferentes y se encuentran en: 1) el <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero manuscrito de Londres<\/em><\/a>, de c. 1500-1520,\u00a0 2) el <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/n3\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o<\/em><\/a> (c. 1546-1548), 3) la segunda edici\u00f3n del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> de 1550, que a\u00f1ade la letra de la canci\u00f3n del marinero, 4) el <a href=\"https:\/\/new.manuscriptorium.com\/hub\/browser\/default\/detail?url=https:%2F%2Fcollectiones.manuscriptorium.com%2Fassorted%2FAIPDIG%2FNKCR__%2FA%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2F&amp;lang=cs&amp;imageId=https:%2F%2Fimagines.manuscriptorium.com%2Floris%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2FID0133v\">pliego suelto de Praga\u00a0 (133v)<\/a>, de Toledo c. 1555-1560 y 5) otro <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/7549654\/_Romancero_de_la_Biblioteca_Comunale_Augusta_de_Perugia_\">pliego suelto de Perugia<\/a>, recientemente dado a conocer, fechado en Valencia 1561.<\/p>\n<p>Como veremos a continuaci\u00f3n, las diferencias que ofrecen los cinco testimonios conservados, registrados a lo largo de m\u00e1s de medio siglo, no tienen su origen necesariamente, ni mucho menos en todos los casos, en modificaciones surgidas en las imprentas, ni en la transmisi\u00f3n impresa.<\/p>\n<p>Las dos versiones m\u00e1s antiguas del romance de Arnaldos se encuentran en un cancionero manuscrito de comienzos del siglo XVI, conservado en el British Museum (<a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\">manuscrito<\/a> f. 29v, ver enlace a la edici\u00f3n del Cancionero de Londres de <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/derspanischecanc00rennuoft\/page\/n9\/mode\/2up\">Rennert LB1<\/a> que no lo incluye, pero s\u00ed en <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/zeitschriftfrro06pfisgoog\/page\/548\/mode\/2up\">este art\u00edculo<\/a> de 1877, m\u00e1s sobre <a href=\"https:\/\/books.openedition.org\/cvz\/3402\">Cancioneros<\/a>), y en un pliego suelto de la primera mitad de dicha centuria. Despu\u00e9s se hizo enormemente popular gracias al <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/n3\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o,<\/em><\/a> que m\u00e1s tarde se reimprimi\u00f3 con notables variantes en la segunda edici\u00f3n del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> hecha en 1550.<\/p>\n<p>El <em>Cancionero de Londres<\/em> y el pliego suelto se refieren a Arnaldos como infante y no como conde. En el siglo XVI el t\u00e9rmino infante es una referencia a un mozo de familia noble, seg\u00fan el uso corriente de la antigua epopeya espa\u00f1ola. En la <a href=\"https:\/\/vihuelagriffiths.com\/vihuela\/music\/30361\/\">versi\u00f3n del vihuelista Pisador<\/a> en 1552, que parece basarse en el texto del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a> de 1550, tambi\u00e9n figura como infante Arnaldos en sus primeros versos.<\/p>\n<p>Desde entonces el romance ha pasado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n entre los jud\u00edos sefard\u00edes de Marruecos y ha llegado a nosotros en versiones m\u00e1s completas que las mencionadas. En estas versiones los jud\u00edos marroqu\u00edes llaman arcaicamente al protagonista &#8216;el infante Arnaldos&#8217; como las dos versiones m\u00e1s antiguas, y tambi\u00e9n se manifiestan conformes a las dos versiones m\u00e1s viejas en conservar la canci\u00f3n del marinero.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n m\u00e1s divulgada es el texto del romance publicado en el <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/cancioneroderoma00madr\/page\/379\/mode\/2up\"><em>Cancionero de Amberes sin a\u00f1o<\/em><\/a>. La letra del cantar del marinero no aparece en la primitiva versi\u00f3n del romance y por eso el texto que figura a continuaci\u00f3n incluye entre par\u00e9ntesis los versos de la canci\u00f3n, que fueron introducidos en la reedici\u00f3n de 1550 del mismo <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Cancionero_de_Romances_1550.pdf\"><em>Cancionero de Amberes<\/em><\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n hubiese tal ventura\u00a0\u00a0 sobre las aguas de[l] mar,<br \/>\ncomo hubo el conde Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juan!<br \/>\nCon un falc\u00f3n en la mano\u00a0\u00a0 la caza iba cazar,<br \/>\nvio venir una galera\u00a0\u00a0 que a tierra quiere llegar.<br \/>\nLas velas tra\u00eda de seda,\u00a0\u00a0 la exercia de un cendal;<br \/>\nmarinero que la manda\u00a0\u00a0 diciendo viene un cantar<br \/>\nque la mar fac\u00eda en calma,\u00a0\u00a0 los vientos hace amainar,<br \/>\nlos peces que andan \u2018nel hondo\u00a0\u00a0 arriba los hace andar,<br \/>\nlas aves que andan volando \u00a0 \u2018nel m\u00e1stil las faz posar.<br \/>\n[\u2013 Galera, la mi galera\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal<br \/>\nde los peligros del mundo\u00a0\u00a0 sobre aguas de la mar<br \/>\nde los llanos de Almer\u00eda\u00a0\u00a0 del estrecho de Gibraltar,<br \/>\ny del golfo de Venecia y \u00a0 de los bancos de Flandes,<br \/>\ny del golfo de Le\u00f3n, \u00a0 donde suelen peligrar.\u2014]<br \/>\nAll\u00ed fabl\u00f3 el conde Arnaldos,\u00a0\u00a0 bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:<br \/>\n\u2013 Por Dios te ruego, marinero,\u00a0\u00a0 d\u00edgasme ora ese cantar.\u2014<br \/>\nRespondi\u00f3le el marinero,\u00a0\u00a0 tal respuesta le fue a dar:<br \/>\n\u2013 Yo no digo esta canci\u00f3n\u00a0\u00a0 sino a quien conmigo va.<\/p>\n<p>Existe el consenso en la cr\u00edtica de que en el romance la canci\u00f3n no expresada es muy superior, est\u00e9ticamente, a la canci\u00f3n dicha, pero que, en cualquier caso, la canci\u00f3n del marinero es lo esencial y distintivo del romance del Infante Arnaldos.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n de 1928 de Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal que aparece en <em><a href=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/el-infante-arnaldos\/\">Flor nueva de romances viejos<\/a><\/em> valora la belleza po\u00e9tica de la versi\u00f3n primera que no incluye el cantar y actualiza algunas palabras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n hubiera tal ventura\u00a0\u00a0\u00a0sobre las aguas del mar<br \/>\ncomo hubo el infante Arnaldos\u00a0\u00a0\u00a0la ma\u00f1ana de San Juan!<br \/>\nAndando a buscar la caza\u00a0\u00a0\u00a0para su falc\u00f3n cebar,<br \/>\nvio venir una galera\u00a0\u00a0\u00a0que a tierra quiere llegar;<br \/>\nlas velas trae de sedas,\u00a0\u00a0\u00a0la ejarcia de oro torzal,<br \/>\n\u00e1ncoras tiene de plata,\u00a0\u00a0\u00a0tablas de fino coral.<br \/>\nMarinero que la gu\u00eda,\u00a0\u00a0\u00a0diciendo viene un cantar,<br \/>\nque la mar pon\u00eda en calma,\u00a0\u00a0\u00a0los vientos hace amainar;<br \/>\nlos peces que andan al hondo,\u00a0\u00a0\u00a0arriba los hace andar;<br \/>\nlas aves que van volando,\u00a0\u00a0\u00a0al m\u00e1stil vienen posar.<br \/>\nAll\u00ed habl\u00f3 el infante Arnaldos,\u00a0\u00a0\u00a0bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:<br \/>\n\u2014 Por tu vida, el marinero,\u00a0\u00a0\u00a0digasme ora ese cantar.<br \/>\nRespondi\u00f3le el marinero,\u00a0\u00a0\u00a0tal respuesta le fue a dar:<br \/>\n\u2014 Yo no digo mi canci\u00f3n sino a quien conmigo va.<\/p>\n<p>Para Men\u00e9ndez Pidal: <span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00ab<\/span>El <cite>Infante Arnaldos<\/cite>, que todos admiran como la principal obra maestra del Romancero, como arquetipo de baladas, no es otra cosa que una versi\u00f3n fragmentaria; aqu\u00ed el corte brusco transform\u00f3 un sencillo romance de aventuras en un romance de fant\u00e1stico misterio, y esto no fue por casualidad, sino despu\u00e9s de varias tentativas de un final trunco, algunas de las cuales se nos conservan en los cancioneros antiguos. El acierto en el corte brusco aparece as\u00ed como una verdadera creaci\u00f3n po\u00e9tica<span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span>.<\/p>\n<p>La primera versi\u00f3n conocida del romance de Arnaldos es la versi\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero manuscrito de Londres<\/em><\/a>, de c. 1500-1520, que incluye, en la secci\u00f3n de obras atribuidas a Juan Rodr\u00edguez del Padr\u00f3n, un texto que combina el romance de Arnaldos con un amplio pasaje de otro romance muy difundido, el del <a href=\"https:\/\/romancero.es\/romances\/romances\/conde-nino-v8\/\">Conde Ni\u00f1o (IGR: 0049)<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/amor-mas-poderoso-que-la-muerte\/\"><em>Conde Olinos<\/em><\/a>, o <a href=\"https:\/\/youtu.be\/KOVTJ6ElMmE?si=zSWKjFEAipk1olIy\"><em>Amor m\u00e1s poderoso que la muerte<\/em><\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n tuviese atal ventura\u00a0\u00a0 con sus amores folgare,<br \/>\ncomo el ynfante Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juane!<br \/>\nAndando a matar la gar\u00e7a\u00a0\u00a0 por riberas de la mare,<br \/>\nvido venir un navio\u00a0\u00a0 navegando por la mare.<br \/>\nMarinero que dentro viene\u00a0\u00a0 diziendo viene este cantare:<br \/>\n\u2014 Galea, la mi galea.\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de male,<br \/>\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de las ondas de la mare,<br \/>\ndel regolfo de Leone,\u00a0\u00a0 del puerto de Gibraltare,<br \/>\nde tres castillos de moros\u00a0\u00a0 que conbaten con la mare.<br \/>\nOydolo ha la princesa en los p[a]la\u00e7ios do estae:<br \/>\n\u2014 Si sall\u00e9sedes, mi madre,\u00a0\u00a0 sall\u00e9sedes a mirare<br \/>\ny veredes c\u00f3mo canta\u00a0\u00a0 la serena de la mare.<br \/>\n\u2014 Que non era la serena,\u00a0\u00a0 la serena de la mare,<br \/>\nque non era sino Amaldos,\u00a0\u00a0 Amaldos era el ynfante,<br \/>\nque por m\u00ed muere de amores,\u00a0\u00a0 que se quer\u00eda finare:<br \/>\n\u00a1qui\u00e9n lo pudiese valere,\u00a0\u00a0 que tal pena no pasase!<\/p>\n<p>La primera parte de la versi\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/cancionero-del-british-museum-lb1-manuscrito--0\/html\/01e6ce6a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_7.html\"><em>Cancionero de Londres<\/em><\/a> deb\u00eda sugerir en aquella \u00e9poca una obvia interpretaci\u00f3n er\u00f3tica, ya que en el segundo verso se hace expl\u00edcita la \u00abventura\u00bb del infante, que no fue otra que la de \u00abcon sus amores folgare\u00bb.\u00a0 Para Men\u00e9ndez Pidal esta versi\u00f3n \u00abda al romance una continuaci\u00f3n embrollada y absurda, tomada de aquel otro romance del Conde Ni\u00f1o (&#8230;). El que hizo esta amalgama ni siquiera repar\u00f3 que en nuestro romance de Arnaldos no es \u00e9ste el cantor, sino el marinero desconocido. Se ve claramente que el romance de Arnaldos era muy viejo ya en la primera mitad del siglo XVI, y nadie se acordaba bien de su final. La costumbre de cantar s\u00f3lo el comienzo de los romances, dej\u00e1ndolos incompletos, hab\u00eda tra\u00eddo olvido grande para el de Arnaldos\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Antonio Cid explica la coincidencia de dos elementos significativos que facilitan la fusi\u00f3n, o confusi\u00f3n, de los dos romances mencionados: 1) en ambos existe un cantar que tiene efectos maravillosos y sobrenaturales y 2) la letra del cantar del Conde Ni\u00f1o quiere conjurar para su caballo peligros an\u00e1logos o id\u00e9nticos a los de la galera de Arnaldos (<a href=\"https:\/\/romancero.es\/articulos\/02VIEJOS_SON_PERO_NON_CANSAN_JesusAntonioCid.pdf\">ver art\u00edculo<\/a>). Jes\u00fas Antonio Cid tambi\u00e9n explica el embrollo y el absurdo a\u00f1adido de que, aunque es la princesa quien primero oye la canci\u00f3n y atribuye el canto a la sirena, es la madre y no la hija quien identifica al cantor como Arnaldos y cree que es ella por quien el infante muere de amores. El art\u00edculo de Cid concluye: \u00abEl hecho de que la tradici\u00f3n oral moderna permita recuperar evidencias perdidas, u omitidas, en la tradici\u00f3n impresa antigua debiera servirnos como simple <em>caveat<\/em> ante la tentaci\u00f3n de dictaminar que solo <em>scripta manent<\/em> y de manifestar ol\u00edmpico desinter\u00e9s por los antecedentes o la descendencia oral del romancero viejo. La privilegiada documentaci\u00f3n, en t\u00e9rminos comparativos con la balada europea, que nos proporciona la imprenta del siglo XVI para el romancero espa\u00f1ol, no significa en modo alguno que los textos quinientistas den raz\u00f3n de todos los romances que existieron en ese siglo y de su espectro de variantes, ni tan s\u00f3lo en una m\u00ednima parte\u00bb.<\/p>\n<p>En la cuarta versi\u00f3n. conservada en <a href=\"https:\/\/new.manuscriptorium.com\/hub\/browser\/default\/detail?url=https:%2F%2Fcollectiones.manuscriptorium.com%2Fassorted%2FAIPDIG%2FNKCR__%2FA%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2F&amp;lang=cs&amp;imageId=https:%2F%2Fimagines.manuscriptorium.com%2Floris%2FAIPDIG-NKCR__9_H_231_____1QCCLDA-cs%2FID0133v\">los pliegos sueltos de Praga\u00a0 (133v)<\/a>, la m\u00e1s breve de las cinco, impresa en el pliego de Toledo, casi la mitad del texto la ocupa la letra de la canci\u00f3n del marinero, que adem\u00e1s finaliza el romance: falta la petici\u00f3n de Arnaldos al marinero para que repita su canto y falta, claro est\u00e1, la respuesta negativa de este; faltan los efectos maravillosos del canto; pero falta, sobre todo, cualquier atisbo de narraci\u00f3n propiamente dicha, y el truncamiento no se produce en un momento clim\u00e1tico de ninguna especie:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2014\u00a1Qui\u00e9n hubiese tal ventura \u00a0 sobre aguas de la mar<br \/>\ncomo hubo el infante Arnaldos\u00a0\u00a0 la ma\u00f1ana de San Juan!<br \/>\nAndando a buscar la caza\u00a0\u00a0 para su halc\u00f3n cebar,<br \/>\nvio venir una galera\u00a0\u00a0 que ven\u00eda en alta mar;<br \/>\nlas \u00e1ncoras tiene de oro y\u00a0\u00a0 las velas de un cendal:<br \/>\nmarinero que la gu\u00eda\u00a0\u00a0 va diciendo este cantar:<br \/>\n\u2014Galera, la mi galera,\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal,<br \/>\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de fortunas de la mar,<br \/>\nde los golfos de Le\u00f3n\u00a0\u00a0 y estrecho de Gibraltar,<br \/>\nde las fustas de los moros\u00a0\u00a0 que andaban a saltear<\/p>\n<p>Las versiones del <em>Cancionero de Londres<\/em> de c. 1500-1520, la del <em>pliego suelto de Praga<\/em> de c. 1555-1560 y la segunda edici\u00f3n del <em>Cancionero de Amberes de 1550<\/em>, se diferencian de la divulgada en un rasgo capital: todas contienen el texto de la canci\u00f3n del marinero omitida por la versi\u00f3n divulgada, y en esa canci\u00f3n el marinero hace votos por que su galera se vea libre de las tormentas y de los piratas moros que infestaban el Mediterr\u00e1neo. \u00bfPor qu\u00e9 recuerda esos peligros? No nos lo revela ninguna de las tres versiones, porque ninguna de ellas est\u00e1 completa.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose a la quinta versi\u00f3n impresa del romance de Arnaldos, dice Jes\u00fas Antonio CId: \u00abLa singular\u00edsima versi\u00f3n que ofrece el pliego de Perugia, <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/7549654\/_Romancero_de_la_Biblioteca_Comunale_Augusta_de_Perugia_\"><em>Nueve romances<\/em> (Valencia 1561)<\/a>, es, a mi entender, una sorprendente amalgama de versos tradicionales, que alternativamente se asemejan m\u00e1s a los del pliego de Toledo o los de las versiones del Cancionero de Amberes, y de agregados o retoques cultos. Entre estos \u00faltimos, versos como \u201ccon tan dulce melod\u00eda\u201d, \u201clos peces regocijados\u201d, \u201clos namorados d[e]lfines\u201d, \u201cde la pe\u00f1a de Caribdis\u201d, \u201cy con una gracia extrema\u201d\u2026, delatan la mano de un refundidor bien letrado. Pero la refundici\u00f3n es, sobre todo, estructural. La canci\u00f3n del marinero se desplaza ahora al final, porque, al contrario que en la versi\u00f3n can\u00f3nica, el marinero accede de buen grado a repetir su cantar. La letra del canto duplica con creces la extensi\u00f3n de las dem\u00e1s versiones, y justifica que el romance lleve en el encabezamiento del pliego el t\u00edtulo de <em>Galera, la mi galera<\/em>, pues la canci\u00f3n y su letra han pasado a ser lo esencial en esta versi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Quie\u0301n huviesse tal ventura\u00a0\u00a0 sobre aguas de la mar<br \/>\ncomo el infante Arnaldos\u00a0 la man\u0303ana de sant Juan!<br \/>\nCon un falco\u0301n en la mano, la cac\u0327a buscando va.<br \/>\nVio venir una galera\u00a0\u00a0 que a tierra quiere llegar.<br \/>\nEl entena tray\u0301a de oro\u00a0 y las velas de un cendal.<br \/>\nMarinero que la rige\u00a0 viene diziendo un cantar<br \/>\ncon tan dulce melodi\u0301a\u00a0\u00a0 que l&#8217;ayre haze parar;<br \/>\nlos peces, regozijados,\u00a0 encima del agua van;<br \/>\nlos namorados delfines,\u00a0\u00a0 de contentos, saltos dan;<br \/>\nlas aves que van volando\u00a0\u00a0\u00a0 n&#8217;el ma\u0301stil las haze estar.<br \/>\nEl infante, de alegri\u0301a, \u00a0 comenc\u0327ole de rogar:<br \/>\n\u2014 Supli\u0301cote, marinero,\u00a0\u00a0 me digas esse cantar.\u2014<br \/>\nEl marinero, cort\u00e9s,\u00a0\u00a0 luego hizo su mandar,<br \/>\ny con una gracia extrema\u00a0\u00a0 se comen\u00e7\u00f3 d\u2019entonar:<br \/>\n\u00abGalera, la mi galera,\u00a0\u00a0 Dios te me guarde de mal;<br \/>\nde los peligros del mundo,\u00a0\u00a0 de la tempestuosa mar;<br \/>\nde las fustas y galeras\u00a0 del cossario catal\u00e1n;<br \/>\ndesse moro Boquinegro\u00a0\u00a0 Dios te me quiera guardar;<br \/>\ntambi\u00e9n de las galeazas\u00a0\u00a0 de Venecia esa ciudad;<br \/>\nde la pe\u00f1a de Caribdis,\u00a0\u00a0 de las Syrtes y arenal,<br \/>\ny de los bancos de Flandes,\u00a0\u00a0 peligrosos de pasar;<br \/>\nde la Punta del Carnero,\u00a0\u00a0 y estrecho de Gibraltar,<br \/>\nde la playa de Valencia\u00a0\u00a0 que haze mal habitar,<br \/>\ny del golfo de Le\u00f3n\u00a0\u00a0 y del viento vendaval.\u00bb<br \/>\nCosas dize el marinero\u00a0\u00a0 qu&#8217;era descanso escuchar;<br \/>\nadormido se ha el infante\u00a0\u00a0 al son de aqueste cantar.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s llamativo de la versi\u00f3n del pliego suelto valenciano de 1561 es, indudablemente, el desenlace: el infante Arnaldos sube a bordo de la galera y, al son del cantar, se duerme.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las versiones impresas en el siglo XVI, la tradici\u00f3n oral ha conservado durante siglos este romance hasta nuestros d\u00edas. Como es caracter\u00edstico del romancero espa\u00f1ol, a diferencia de las baladas europeas, el romance de Arnaldos ha pervivido en la tradici\u00f3n oral de los sefard\u00edes de Marruecos, donde se han recogido varias versiones. Gracias a la tradici\u00f3n sefard\u00ed podemos constatar que las versiones quinientistas ofrecen un texto accidental o deliberadamente incompleto y trunco. El romance tiene una continuaci\u00f3n que completa el relato m\u00e1s all\u00e1 de la negativa del marinero a repetir su canci\u00f3n, como puede apreciarse en esta versi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/romancero.es\/libros\/Romancero judeo-espanol de Marruecos. -- - Benichou, Paul.pdf\">B\u00e9nichou<\/a> recogida en T\u00e1nger en 1968:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qui\u00e9n tuviera tal fortuna sobre aguas de la mar<br \/>\ncomo el infante Fernando ma\u00f1anita de San Juan,<br \/>\nque gan\u00f3 siete castillos a vuelta de una cibdad!<br \/>\nGanara cibdad de Roma, la flor de la quistiandad;<br \/>\ncon los contentos del juego sali\u00e9rase a passear.<br \/>\nOy\u00f3 cantar a su halc\u00f3n, a su halc\u00f3n oy\u00f3 cantar:<br \/>\n\u2014 Si mi halc\u00f3n no cen\u00f3 anoche ni hoy le han dado de almorzar,<br \/>\nsi Dios me dexa vivir, y a la ma\u00f1ana llegar,<br \/>\npechuguita de una gansa yo le dar\u00e9 de almorzar.\u2014<br \/>\nSubi\u00e9rase a su castillo y acost\u00f3se en su rosal;<br \/>\nvido venir un nav\u00edo sobre aguas de la mar:<br \/>\nlas velas trae de oro, las cuerdas de oro tor\u00e7al,<br \/>\ny el mastil del nav\u00edo era de un fino nogal.<br \/>\nMarineros que le gu\u00edan diziendo van un cantar:<br \/>\n\u2014 Galera, la mi galera, Dios te me guarde de mal,<br \/>\nde los t\u00e9rminos del mundo de aires malos de la mar,<br \/>\nde la punta de Carnero del estrecho de Gibraltar,<br \/>\nde nav\u00edos de don Carlos que son fuertes de passar.<br \/>\n\u2014 Por tu vida, el marinero, t\u00fa volvas esse cantar.<br \/>\n\u2014 Quien mi cantar quiere o\u00edr a mi galera ha de entrar.\u2014<br \/>\nAl son de los dulces cantos, el conde dormido se ha.<br \/>\nCuando le vieron dormir, empe\u00e7aron a ferrar;<br \/>\nal son de los fuertes fierros, el conde recordado ha.<br \/>\n\u2014 \u00bfQui\u00e9n es \u00e9sse u cu\u00e1l es \u00e9sse que a m\u00ed quiere hazer mal?<br \/>\nHijo soy del rey de Francia, nieto del de Portogal.<br \/>\n\u2014 Si hijo sois del rey de Francia, y nieto del de Portogal,<br \/>\nsiete a\u00f1os haz\u00edan, siete, que por ti ando por la mar.\u2014<br \/>\nAr\u00e7\u00f3 velas el nav\u00edo y volvi\u00e9ronse a su cibdad.<\/p>\n<p>El <a href=\"https:\/\/romancero.es\/articulos\/02VIEJOS_SON_PERO_NON_CANSAN_JesusAntonioCid.pdf\">art\u00edculo de Jes\u00fas Antonio Cid<\/a> antes mencionado, concluye que este desenlace emparenta el romance de Arnaldos con otras baladas europeas (francesas, italianas, vascas, etc.) \u00abde raptos marinos, que es precisamente el efecto del cantar del marinero que se reitera una y otra vez: atraer a la nave a quien lo escucha para a continuaci\u00f3n dormirlo y raptarlo. No es veros\u00edmil que un impresor de Valencia inventara por su cuenta esos versos finales, independientemente o al margen de toda una tradici\u00f3n de baladas de raptos tan productiva en Europa, y especialmente en el Mediterr\u00e1neo. Es m\u00e1s sencillo reconocer que, una vez m\u00e1s, la siempre inc\u00f3moda \u2014para algunos\u2014 pero nunca desde\u00f1able oralidad ha interferido y se nos ha colado de rond\u00f3n, si es que no queremos admitir que la tradici\u00f3n oral ha proporcionado la materia prima b\u00e1sica\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, se incluye el texto del romance en ingl\u00e9s, tomado del libro <a href=\"https:\/\/core.ac.uk\/download\/pdf\/232566188.pdf\"><em>The Spanish Ballad in English<\/em><\/a> (p.222) de Sashta M. Bryant (1973):<\/p>\n<p>\u00abThe final ballad to be considered is possibly the best known of any of the traditional Spanish romances. \u00abConde Amaldos\u00bb has not only been popular in Spain, it also has had the distinction of being translated into English more times than any other poem of its type.<\/p>\n<p>At least thirteen authors have attempted it, many of them with great success. Lockhart, John Bowring, and George Borrow were the first, followed by Longfellow and, somewhat later, Gibson. In more recent years there have been translations by James Elroy Flecker, Ida Farnell, W. J. Entwistle, and Nicholson B. Adams. The latest versions are those by George Umphrey, Edwin Honig, John Masefield, and W. S. Merwin. Several of these translations are quite good, and many reveal the typical style and technique of the translator. Gibson&#8217;s rendition is:<\/p>\n<p>0 never on the ocean wide \u00a0 Has such a vision shone,<br \/>\nAs Count Arnaldos wondering spied,\u00a0\u00a0 One morning of St. John.<br \/>\nO&#8217;er hill and dale he tracked the game\u00a0\u00a0 With falcon on his hand;<br \/>\nWhen Io! a noble galley came\u00a0\u00a0 Right steering for the land.<br \/>\nIts anchors were of beaten gold,\u00a0\u00a0 Its sails of satin strong,<br \/>\nAnd at the helm a sailor bold,\u00a0\u00a0 Who sang a wondrous song.<br \/>\nThe sea was hushed into a sleep,\u00a0\u00a0 The winds they ceased to blow,<br \/>\nThe fishes in the ocean deep\u00a0\u00a0 Swam upward from below;<br \/>\nThe birds that winged their flight along,\u00a0\u00a0 Were charmed as they passed;<br \/>\nThey felt the glamour of the song,\u00a0\u00a0 And lighted on the mast.<br \/>\nArnaldos cried: \u00abThou sailor bold,\u00a0\u00a0 0 teach to me that song!\u00bb<br \/>\nThe sailor&#8217;s words were very cold,\u00a0\u00a0 Nor was his answer long:<br \/>\n\u00abI cannot teach that song to thee\u00a0\u00a0 Unless thou go with me.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":1,"template":"","meta":{"pb_show_title":"","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[47],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-5","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":69,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":159,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/revisions\/159"}],"part":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=5"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=5"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/romancero.es\/arnaldos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=5"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}