{"id":104,"date":"2024-01-26T12:58:10","date_gmt":"2024-01-26T11:58:10","guid":{"rendered":"https:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/?post_type=chapter&#038;p=104"},"modified":"2024-01-28T10:23:41","modified_gmt":"2024-01-28T09:23:41","slug":"chapter-0","status":"publish","type":"chapter","link":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/chapter\/chapter-0\/","title":{"rendered":"Balada y romance"},"content":{"raw":"<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">La \u00abbalada\u00bb y el \u00abromance\u00bb son composiciones l\u00edricas breves de car\u00e1cter narrativo que pertenecen a la tradici\u00f3n medieval oral europea. Grandes hispanistas como Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal o Alan David Deyermond<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">, utilizan el t\u00e9rmino \u00abromance\u00bb para referirse a la forma particular que adquiere la \u00abbalada\u00bb en la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Sin embargo, otro gran hispanista, William J. Entwistle, distingue ambos g\u00e9neros en su libro <\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/EuropeanBalladry\/page\/n5\/mode\/2up\">European Balladry<\/a> (1939).<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> En este exhaustivo estudio sobre la balada medieval, su autor define en un primer t\u00e9rmino muy general a la balada como \u00abcualquier poema narrativo tradicional corto cantado, con o sin acompa\u00f1amiento o danza, en reuniones de la gente<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, y, a partir de esta definici\u00f3n tan amplia, llega a crear una clasificaci\u00f3n que servir\u00e1 como punto de partida a otros hispanistas para tratar de entender el fen\u00f3meno de la literatura oral medieval.<\/span><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Entwistle clasific\u00f3, entonces, a la balada en tipos b\u00e1sicos, que se encuentran desarrollados en mayor o menor medida a lo largo y ancho de la Europa medieval: primero, las baladas hist\u00f3ricas \u2013\u00abSurgen inmediatamente de los eventos que narran, [y] no m\u00e1s tarde a partir de la memoria de los vivos<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb\u2013 que tienden a quedarse en el \u00e1mbito de lo nacional; despu\u00e9s est\u00e1n las baladas que dependen directamente de la tradici\u00f3n literaria que las precede \u2013\u00abEl original puede ser un poema \u00e9pico tradicional o un fragmento de las Eddas o una saga basada en el poema o tradici\u00f3n \u00e9pica [\u2026] convenciones bien conocidas como la pastoral, la alborada, canciones de encuentro y desencuentro, leyendas fant\u00e1sticas<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">;\u00a0<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">y por \u00faltimo, las baladas de aventuras: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Relacionadas con alg\u00fan acontecimiento interesante; como es una aventura [\u2026] hay innumerables baladas de amor: de encuentro, amor feliz, adversidad vencida, tristeza y separaci\u00f3n, tragedia, prevenci\u00f3n de la bigamia o incesto, reencuentro, adulterio, asesinato por amor, incesto, violaci\u00f3n, fidelidad a prueba, el triste caso de la monja, robo de novias, la muerte. [\u2026] Hay baladas sobre los cr\u00edmenes que parecen, popularmente, m\u00e1s aborrecibles: la crueldad de padres o suegras, el envenenamiento, el asesinato del esposo o la esposa, los peores de todos, el parenticidio y el infanticidio. [\u2026] Hay baladas que tratan de cautivos, sus desgracias y escapes<span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Aunque la balada es una especie de g\u00e9nero popular universal, William J. Entwistle reconoce que, en el caso de la balada hisp\u00e1nica, tiene lugar una transformaci\u00f3n propia, directamente relacionada con el devenir literario e hist\u00f3rico de su entorno que la distinguir\u00e1 de la inglesa o la francesa.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Visto desde una perspectiva historiogr\u00e1fica, el romance, en principio, es la balada espa\u00f1ola, como lo dice Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal en las conferencias dictadas sobre el Romancero espa\u00f1ol en la Universidad de Columbia: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Los romances son poemitas narrativos al modo de las baladas inglesas, escocesas o serbias, al modo de los cantos populares italianos o de cualquier otro pa\u00eds; pero sin embargo entre estos cantos o baladas y los romances hay una capital diferencia en cuanto a su origen, y por consiguiente tambi\u00e9n en cuanto a su composici\u00f3n y a su estilo. [\u2026] [L]os romances m\u00e1s viejos no hab\u00edan nacido como baladas independientes, sino que eran solo fragmentos de largos poemas \u00e9picos, que se hab\u00edan cantado en Espa\u00f1a durante la Edad Media<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\r\n\r\n<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Lo que distingue al romance espa\u00f1ol del resto de las otras baladas europeas es que, seg\u00fan Men\u00e9ndez Pidal, su origen proviene de un g\u00e9nero po\u00e9tico de mayor extensi\u00f3n: la epopeya. Se podr\u00eda argumentar que la cualidad m\u00e1s llamativa del g\u00e9nero es su desarrollo hist\u00f3rico, puesto que se observa la creaci\u00f3n de diversos tipos de romances como resultado de su integraci\u00f3n con la tradici\u00f3n literaria culta, tanto medieval como renacentista. Estos romances pasar\u00edan a formar parte del bagaje sociocultural hisp\u00e1nico, instituy\u00e9ndose en formas culturales reconocibles \u2013\u00abfijaciones escritas ligadas al proceso de masificaci\u00f3n de la cultura<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb\u2013 que de manera c\u00edclica o circular, pasar\u00edan del \u00e1mbito popular al culto, para volver a formar parte de la esfera popular.<\/span><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">De acuerdo a Deyermond, la diversificaci\u00f3n tem\u00e1tica <\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">de los romances, as\u00ed como la estandarizaci\u00f3n de la forma, son resultado de la popularidad de la que gozaban los mismos durante los siglos XIII a XV: <\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Resulta claro que la forma hoy reconocida como la propia del romance se impuso en una etapa bastante tard\u00eda (probablemente al volverse los romances objetos de inter\u00e9s para los poetas cultos de la corte de los Reyes Cat\u00f3licos)<span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span>.<\/span><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">De ah\u00ed que, como forma literaria, al romance se le reconozcan dos etapas evolutivas, la primera se encuentra marcada por la oralidad \u2013romances an\u00f3nimos medievales transmitidos por juglares y que conformar\u00e1n el llamado\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero viejo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u2013 y la segunda, por la reproducci\u00f3n de su forma por la l\u00edrica culta, ya con intenciones no solamente trovadorescas sino literarias \u2013como es el caso del romance en el teatro del Siglo de Oro\u2013, que se puede encontrar a partir del siglo\u00a0XVI en el\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero nuevo.<\/span><\/em><\/p>\r\n\r\n<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Una de las diferencias fundamentales entre la balada y el romance ser\u00e1 entonces la medida en que puede decirse que estos g\u00e9neros l\u00edricos se adscriben a lo popular. Mientras la balada se mantiene apegada a sus ra\u00edces orales, el romance, en la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica, se decanta por dos caminos: por un lado, contin\u00faa presente en el \u00e1mbito popular a\u00fan despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero viejo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> \u2013prueba de ello es el amplio trabajo de recuperaci\u00f3n hecho por Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal, Diego Catal\u00e1n o Suzanne H. Petersen ya en el siglo XX<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u2013 y, por el otro, se mueve por el camino de la letra escrita, de la mano de los autores cultos de los siglos\u00a0XVI y XVII<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">. Estos escritores adoptaron el estilo y escribieron sus propios romances nuevos \u2013llamados tambi\u00e9n art\u00edsticos o artificiosos\u2013, haciendo uso de sus recursos formales y enriqueciendo as\u00ed la tradici\u00f3n romanc\u00edstica. Como explica Mariano de la Campa sobre estos romances: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Los textos incluidos en el corpus del\u00a0<\/span><em style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Romancero nuevo<\/em><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">\u00a0se definen por su estilo, opuesto al de los otros tipos de romances existentes en la historia del g\u00e9nero. Lo cierto es que todos ellos se ajustan a un lenguaje y una po\u00e9tica barroquizante, escritos por autores de la segunda mitad del siglo XVI y del siglo XVII [\u2026]. Todos son producto de la mano de autores cultos, y algunos llegaron con el paso del tiempo a tradicionalizarse<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Gracias al papel de los nuevos trovadores, los poetas cultos de las cortes renacentistas, a cuyo cargo est\u00e1 la elaboraci\u00f3n de estos romances, los tipos y temas de los mismos se ampl\u00edan. A la clasificaci\u00f3n tradicional de estas composiciones populares \u2013hist\u00f3ricos, \u00e9picos-literarios y novelescos o de aventuras\u2013, se agregan as\u00ed los romances de corte sentimental, mitol\u00f3gico, b\u00edblico o religioso; e incluso, dentro de los propios romances de tipo hist\u00f3rico podr\u00e1n verse en el\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero nuevo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> dos subgrupos que, seg\u00fan M. de la Campa, est\u00e1n bien diferenciados: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Se caracterizan por su estilo narrativo, noticioso y popular que despertaba el inter\u00e9s de un p\u00fablico ansioso por noticias nuevas, casos ejemplares y sucesos espantosos. Son romances largos, pr\u00f3ximos a las relaciones de sucesos [\u2026]. Estos romances presentan un estilo que se aproxima m\u00e1s al lenguaje barroco en el siglo\u00a0XVII, y seg\u00fan se acerca el siglo\u00a0XVIII se van contagiando del lenguaje propio del romancero vulgar. Este subg\u00e9nero noticiero [\u2026] volvi\u00f3 a poner de moda ciertos temas (relacionados con modelos de conducta) como la ca\u00edda de validos, los testamentos de monarcas o los relativos a acontecimientos muy significativos relacionados con las monarqu\u00edas (muerte de Felipe II, bodas de Felipe III, nacimiento de Felipe\u00a0IV) [\u2026]. Y el otro grupo, formado por los romances de ciego sobre sucesos admirables o tremendos, que hoy llamamos romancero vulgar y que [\u2026] fueron ferozmente desprestigiados en el siglo\u00a0XVIII como nocivos al pueblo, y en el XIX como signo de una sociedad degenerada<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\r\n\r\n<div class=\"textandnotes\">\r\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Un ejemplo de pervivencia del romancero en la actualidad lo podemos encontrar en<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00a0el corrido mexicano y, en especial, el narcocorrido. El primero responder\u00eda a la relaci\u00f3n noticiosa de aquellos sucesos que resultan significativos para el pueblo, como explica Antonio Avita Hern\u00e1ndez, en <\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Corrido hist\u00f3rico mexicano. Voy a cantarles la historia\u00a0<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">(1997): los corridos narran \u00abhistorias reales o ficticias basadas en sucesos que hieren la sensibilidad del pueblo<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, y, en el caso concreto del corrido mexicano, su g\u00e9nesis se encuentra en la Revoluci\u00f3n mexicana<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">. Por su parte el narcocorrido, variante del corrido que \u00abdesde hace cuatro d\u00e9cadas [\u2026] ha adoptado como tema central las condiciones de violencia que se viven en el pa\u00eds, tomando al narcotr\u00e1fico como eje principal en sus tem\u00e1ticas<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, podr\u00eda equipararse con el subg\u00e9nero de los romances de ciego, tomando en cuenta que sus protagonistas y temas pertenecen al \u00e1mbito de la narcocultura, y suelen cantar sucesos tremendamente violentos.<\/span><\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\n<\/div>","rendered":"<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">La \u00abbalada\u00bb y el \u00abromance\u00bb son composiciones l\u00edricas breves de car\u00e1cter narrativo que pertenecen a la tradici\u00f3n medieval oral europea. Grandes hispanistas como Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal o Alan David Deyermond<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">, utilizan el t\u00e9rmino \u00abromance\u00bb para referirse a la forma particular que adquiere la \u00abbalada\u00bb en la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Sin embargo, otro gran hispanista, William J. Entwistle, distingue ambos g\u00e9neros en su libro <\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/EuropeanBalladry\/page\/n5\/mode\/2up\">European Balladry<\/a> (1939).<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> En este exhaustivo estudio sobre la balada medieval, su autor define en un primer t\u00e9rmino muy general a la balada como \u00abcualquier poema narrativo tradicional corto cantado, con o sin acompa\u00f1amiento o danza, en reuniones de la gente<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, y, a partir de esta definici\u00f3n tan amplia, llega a crear una clasificaci\u00f3n que servir\u00e1 como punto de partida a otros hispanistas para tratar de entender el fen\u00f3meno de la literatura oral medieval.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Entwistle clasific\u00f3, entonces, a la balada en tipos b\u00e1sicos, que se encuentran desarrollados en mayor o menor medida a lo largo y ancho de la Europa medieval: primero, las baladas hist\u00f3ricas \u2013\u00abSurgen inmediatamente de los eventos que narran, [y] no m\u00e1s tarde a partir de la memoria de los vivos<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb\u2013 que tienden a quedarse en el \u00e1mbito de lo nacional; despu\u00e9s est\u00e1n las baladas que dependen directamente de la tradici\u00f3n literaria que las precede \u2013\u00abEl original puede ser un poema \u00e9pico tradicional o un fragmento de las Eddas o una saga basada en el poema o tradici\u00f3n \u00e9pica [\u2026] convenciones bien conocidas como la pastoral, la alborada, canciones de encuentro y desencuentro, leyendas fant\u00e1sticas<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">;\u00a0<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">y por \u00faltimo, las baladas de aventuras: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Relacionadas con alg\u00fan acontecimiento interesante; como es una aventura [\u2026] hay innumerables baladas de amor: de encuentro, amor feliz, adversidad vencida, tristeza y separaci\u00f3n, tragedia, prevenci\u00f3n de la bigamia o incesto, reencuentro, adulterio, asesinato por amor, incesto, violaci\u00f3n, fidelidad a prueba, el triste caso de la monja, robo de novias, la muerte. [\u2026] Hay baladas sobre los cr\u00edmenes que parecen, popularmente, m\u00e1s aborrecibles: la crueldad de padres o suegras, el envenenamiento, el asesinato del esposo o la esposa, los peores de todos, el parenticidio y el infanticidio. [\u2026] Hay baladas que tratan de cautivos, sus desgracias y escapes<span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Aunque la balada es una especie de g\u00e9nero popular universal, William J. Entwistle reconoce que, en el caso de la balada hisp\u00e1nica, tiene lugar una transformaci\u00f3n propia, directamente relacionada con el devenir literario e hist\u00f3rico de su entorno que la distinguir\u00e1 de la inglesa o la francesa.<\/span><\/p>\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Visto desde una perspectiva historiogr\u00e1fica, el romance, en principio, es la balada espa\u00f1ola, como lo dice Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal en las conferencias dictadas sobre el Romancero espa\u00f1ol en la Universidad de Columbia: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Los romances son poemitas narrativos al modo de las baladas inglesas, escocesas o serbias, al modo de los cantos populares italianos o de cualquier otro pa\u00eds; pero sin embargo entre estos cantos o baladas y los romances hay una capital diferencia en cuanto a su origen, y por consiguiente tambi\u00e9n en cuanto a su composici\u00f3n y a su estilo. [\u2026] [L]os romances m\u00e1s viejos no hab\u00edan nacido como baladas independientes, sino que eran solo fragmentos de largos poemas \u00e9picos, que se hab\u00edan cantado en Espa\u00f1a durante la Edad Media<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\n<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Lo que distingue al romance espa\u00f1ol del resto de las otras baladas europeas es que, seg\u00fan Men\u00e9ndez Pidal, su origen proviene de un g\u00e9nero po\u00e9tico de mayor extensi\u00f3n: la epopeya. Se podr\u00eda argumentar que la cualidad m\u00e1s llamativa del g\u00e9nero es su desarrollo hist\u00f3rico, puesto que se observa la creaci\u00f3n de diversos tipos de romances como resultado de su integraci\u00f3n con la tradici\u00f3n literaria culta, tanto medieval como renacentista. Estos romances pasar\u00edan a formar parte del bagaje sociocultural hisp\u00e1nico, instituy\u00e9ndose en formas culturales reconocibles \u2013\u00abfijaciones escritas ligadas al proceso de masificaci\u00f3n de la cultura<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb\u2013 que de manera c\u00edclica o circular, pasar\u00edan del \u00e1mbito popular al culto, para volver a formar parte de la esfera popular.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">De acuerdo a Deyermond, la diversificaci\u00f3n tem\u00e1tica <\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">de los romances, as\u00ed como la estandarizaci\u00f3n de la forma, son resultado de la popularidad de la que gozaban los mismos durante los siglos XIII a XV: <\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Resulta claro que la forma hoy reconocida como la propia del romance se impuso en una etapa bastante tard\u00eda (probablemente al volverse los romances objetos de inter\u00e9s para los poetas cultos de la corte de los Reyes Cat\u00f3licos)<span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">De ah\u00ed que, como forma literaria, al romance se le reconozcan dos etapas evolutivas, la primera se encuentra marcada por la oralidad \u2013romances an\u00f3nimos medievales transmitidos por juglares y que conformar\u00e1n el llamado\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero viejo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u2013 y la segunda, por la reproducci\u00f3n de su forma por la l\u00edrica culta, ya con intenciones no solamente trovadorescas sino literarias \u2013como es el caso del romance en el teatro del Siglo de Oro\u2013, que se puede encontrar a partir del siglo\u00a0XVI en el\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero nuevo.<\/span><\/em><\/p>\n<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Una de las diferencias fundamentales entre la balada y el romance ser\u00e1 entonces la medida en que puede decirse que estos g\u00e9neros l\u00edricos se adscriben a lo popular. Mientras la balada se mantiene apegada a sus ra\u00edces orales, el romance, en la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica, se decanta por dos caminos: por un lado, contin\u00faa presente en el \u00e1mbito popular a\u00fan despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero viejo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> \u2013prueba de ello es el amplio trabajo de recuperaci\u00f3n hecho por Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal, Diego Catal\u00e1n o Suzanne H. Petersen ya en el siglo XX<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u2013 y, por el otro, se mueve por el camino de la letra escrita, de la mano de los autores cultos de los siglos\u00a0XVI y XVII<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">. Estos escritores adoptaron el estilo y escribieron sus propios romances nuevos \u2013llamados tambi\u00e9n art\u00edsticos o artificiosos\u2013, haciendo uso de sus recursos formales y enriqueciendo as\u00ed la tradici\u00f3n romanc\u00edstica. Como explica Mariano de la Campa sobre estos romances: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Los textos incluidos en el corpus del\u00a0<\/span><em style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Romancero nuevo<\/em><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">\u00a0se definen por su estilo, opuesto al de los otros tipos de romances existentes en la historia del g\u00e9nero. Lo cierto es que todos ellos se ajustan a un lenguaje y una po\u00e9tica barroquizante, escritos por autores de la segunda mitad del siglo XVI y del siglo XVII [\u2026]. Todos son producto de la mano de autores cultos, y algunos llegaron con el paso del tiempo a tradicionalizarse<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Gracias al papel de los nuevos trovadores, los poetas cultos de las cortes renacentistas, a cuyo cargo est\u00e1 la elaboraci\u00f3n de estos romances, los tipos y temas de los mismos se ampl\u00edan. A la clasificaci\u00f3n tradicional de estas composiciones populares \u2013hist\u00f3ricos, \u00e9picos-literarios y novelescos o de aventuras\u2013, se agregan as\u00ed los romances de corte sentimental, mitol\u00f3gico, b\u00edblico o religioso; e incluso, dentro de los propios romances de tipo hist\u00f3rico podr\u00e1n verse en el\u00a0<\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Romancero nuevo<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\"> dos subgrupos que, seg\u00fan M. de la Campa, est\u00e1n bien diferenciados: \u00ab<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">Se caracterizan por su estilo narrativo, noticioso y popular que despertaba el inter\u00e9s de un p\u00fablico ansioso por noticias nuevas, casos ejemplares y sucesos espantosos. Son romances largos, pr\u00f3ximos a las relaciones de sucesos [\u2026]. Estos romances presentan un estilo que se aproxima m\u00e1s al lenguaje barroco en el siglo\u00a0XVII, y seg\u00fan se acerca el siglo\u00a0XVIII se van contagiando del lenguaje propio del romancero vulgar. Este subg\u00e9nero noticiero [\u2026] volvi\u00f3 a poner de moda ciertos temas (relacionados con modelos de conducta) como la ca\u00edda de validos, los testamentos de monarcas o los relativos a acontecimientos muy significativos relacionados con las monarqu\u00edas (muerte de Felipe II, bodas de Felipe III, nacimiento de Felipe\u00a0IV) [\u2026]. Y el otro grupo, formado por los romances de ciego sobre sucesos admirables o tremendos, que hoy llamamos romancero vulgar y que [\u2026] fueron ferozmente desprestigiados en el siglo\u00a0XVIII como nocivos al pueblo, y en el XIX como signo de una sociedad degenerada<\/span><span lang=\"es\" style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\" xml:lang=\"es\">\u00bb<\/span><span style=\"text-align: initial; font-size: 1em;\">.<\/span><\/p>\n<div class=\"textandnotes\">\n<p class=\"texte\"><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Un ejemplo de pervivencia del romancero en la actualidad lo podemos encontrar en<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00a0el corrido mexicano y, en especial, el narcocorrido. El primero responder\u00eda a la relaci\u00f3n noticiosa de aquellos sucesos que resultan significativos para el pueblo, como explica Antonio Avita Hern\u00e1ndez, en <\/span><em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">Corrido hist\u00f3rico mexicano. Voy a cantarles la historia\u00a0<\/span><\/em><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">(1997): los corridos narran \u00abhistorias reales o ficticias basadas en sucesos que hieren la sensibilidad del pueblo<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, y, en el caso concreto del corrido mexicano, su g\u00e9nesis se encuentra en la Revoluci\u00f3n mexicana<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">. Por su parte el narcocorrido, variante del corrido que \u00abdesde hace cuatro d\u00e9cadas [\u2026] ha adoptado como tema central las condiciones de violencia que se viven en el pa\u00eds, tomando al narcotr\u00e1fico como eje principal en sus tem\u00e1ticas<\/span><span lang=\"es\" xml:lang=\"es\">\u00bb, podr\u00eda equipararse con el subg\u00e9nero de los romances de ciego, tomando en cuenta que sus protagonistas y temas pertenecen al \u00e1mbito de la narcocultura, y suelen cantar sucesos tremendamente violentos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":3,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-104","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":156,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/104\/revisions\/156"}],"part":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/104\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=104"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=104"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"http:\/\/romancero.es\/historiaromancero\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}